5 de julio de 2013 / 01:55 p.m.

Horas antes de abandonar la prisión, la esposa del general de división Ricardo Escorcia Vargas, Florinda Ramírez, aseguró que el balance de los 13 meses en que permaneció preso el militar es de dolor y tristeza.

La mujer, que ha compartido 43 años con el militar en retiro, dijo que la gestión de Marisela Morales Ibáñez, entonces titular de la Procuraduría General de la República (PGR), puso en duda el honor de su marido y aceleró la muerte de la madre del general.

Comentó que nunca pensó que su familia enfrentaría una situación así, a la que se suman problemas económicos, ya que vivían de la pensión del general, la cual se redujo como ocurre en casos en que personal castrense va a la cárcel.

""Nosotros siempre hemos sido una familia sencilla, con valores, y en 13 meses y medio han pasado tantas cosas tristes y dolorosas. Pues sí, así estamos"", relató.

En entrevista con MILENIO, narró que hace meses falleció la mamá de su esposo, Filomena Vargas García.

""Estaba enfermita, era una señora grande (de edad), pero estaba controlada. Pero cuando pasó esto (la captura del general), ella decía que había educado a sus hijos con valores, para que fueran honestos y que le daba mucha tristeza que su hijo estuviera ahí por situaciones desconocidas por nosotros"", expresó.

Este año, con Jesús Murillo Karam al frente de la PGR, se abrió un nuevo camino para ella y su hija Avril. ""Cuando menos nos recibían (en la PGR) las personas que están cerca del señor procurador"", dijo.

—¿Qué les decían?

—Que se estaban llevando las cosas apegadas a la ley. Y pues sí, hubo mucho más apertura con este gobierno, cosa que agradezco mucho, porque tuvimos ya un trato como personas.

""Uno siempre respetó (el proceso), tanto yo como esposa, mi suegra como madre y mis hijos. Aprendimos a respetar el trabajo de mi esposo y esto (la encarcelación) se nos hacía una pesadilla. Después de tanto que pasamos, (era una injusticia) que le pagaran con esto"".

—¿En la otra administración no los quisieron recibir?

—Pues como vulgarmente se dice, a gritos y sombrerazos alcanzábamos a tener unos minutos de atención, pero solo era para negativas.

—¿Nunca buscaron a la procuradora Marisela Morales?

—No, ni lo intentamos, porque no era posible, ya nos conformamos con ver a mi esposo (cada nueve días).

— RUBÉN MOSSO