8 de noviembre de 2013 / 07:05 p.m.

Monterrey.- Lo difícil para la Cruz Roja no fue reunir despensas para 13 mil 713 familias.

Miles de regios mostraron su solidaridad para eso, y se juntó lo suficiente.

Lo complicado fue llevarlas, llegar a rincones desolados, inaccesibles y destruidos por los huracanes Ingrid y Manuel, para llegar con un poco de ayuda y esperanza para todas esas familias que de un día para otro se quedaron sin nada.

“La gente estaba desesperada, me tocó ver personas que caminaron por ocho o nueve horas para llevarse una despensa. La verdad, la gente lo necesitaba”, explicó Aurora Vignau de Zambrano, delegada de la Cruz Roja en Nuevo León.

La campaña de acopio inició el pasado 20 de septiembre con la apertura de 10 centros donde recibieron lo que la gente llevó a donar, principalmente alimentos no perecederos, latería, ropa, agua y artículos de higiene.

También se iniciaron brigadas médico-asistenciales en diversos municipios, iniciando con la colonia Andrés Caballero, en Escobedo, y llegando luego a 23 comunidades que tuvieron problemas por las lluvias.

En una sencilla ceremonia donde reconocieron el trabajo de voluntarios, socorristas, donantes y personal que trabajó en las acciones, los directivos de la Cruz Roja informaron de las estadísticas logradas.

“Es la primera vez que ocurren dos hechos meteorológicos simultáneos que ameritan la ayuda a varias entidades”, explicó la delegada de la Cruz Roja.

Se llevó ayuda a 14 entidades, y 23 municipios de Nuevo León, con 13 mil 713 despensas, 371 kits para bebe, 615 paquetes de pañales, 3 mil 387 de limpieza, 339 de papel higiénico, 22 mil 632 kits de agua purificada, y otra ayuda. En total, dijo Aurora Vignau de Zambrano, delegada de Cruz Roja Delegación Nuevo León, se benefició a 54 mil 852 personas.

No fue fácil, porque representó ir a lugares donde nadie más pudo llegar, explicó Rogelio Ayala García, coordinador de Socorros de la benemérita institución.

“A nivel nacional nunca habíamos tenidos dos fenómenos que afectaran simultáneamente al país, pero a pesar de esto, no detuvo a la Cruz Roja”, dijo.

Guerrero fue uno de los estados donde más asistencia se llevó, y en Nuevo León, llegaron a 23 municipios.

“Municipios muy alejados donde nadie llega, la Cruz Roja sí llega, gracias a los voluntarios, entramos por vía aérea, vía terrestre, entramos de infantería, pero llegamos”.

La institución reconoció el esfuerzo de médicos, paramédicos, enfermeras, personal administrativo y voluntario que trabajaron en conjunto par que la ayuda humanitaria llegará a las familias más necesitadas.

Francisco Zúñiga