29 de enero de 2013 / 02:30 a.m.

Chilpancingo de los Bravo • La capital de Guerrero enfrente un déficit de policías preventivos. Hace una semana el ayuntamiento lanzó una convocatoria para contratar a 70 nuevos elementos y hasta la fecha solo se han acercado 20 aspirantes.

La mañana del lunes, en la plancha de concreto de la plaza central de Chilpancingo, el alcalde Mario Moreno Arcos puso en marcha la operación de ambulancias para la Policía Preventiva, unidades de Tránsito y Protección Civil, lo que representó un gasto superior a los 8 millones de pesos.

Moreno Arcos manifestó que por el momento Chilpancingo tiene el armamento suficiente para su personal, pero lo que hace falta son elementos y por eso está en proceso de contratar a por lo menos 70 nuevos policías.

De las 70 vacantes solamente 20 tienen candidatos a ocuparlas, los que están en proceso de evaluación y por lo tanto su contratación no es segura.

El alcalde espera cumplir en un periodo de dos meses la meta de los 70 nuevos elementos de seguridad pública, aunque reconoce que la espera puede prolongarse un poco más.

Lamentó que en varios municipios de la entidad el crecimiento de la delincuencia haya sido tal, que grupos de ciudadanos hayan tenido que tomar las armas para defender sus patrimonio y familias.

“Digo que es lamentable porque la seguridad es responsabilidad de los tres niveles de gobierno; los municipales debemos hacer lo que nos corresponde, entendemos también que estamos en una transición de gobiernos municipales en donde hay deudas que agobian a los ayuntamientos y por eso no pueden darse respuestas tan rápidas”.

De toda la fuerza policíaca que tiene la ciudad solo 160 elementos están certificados, por lo que falta casi el 70 por ciento de la corporación para estar en condiciones de operar bajo los parámetros que establece el Sistema Nacional de Seguridad Púbica (SNSP).

La aspiración del primer edil es que a más tardar en julio próximo la totalidad de los policías tengan la certificación, pero adelantó que los que no pasen los exámenes de control y confianza tendrán que salir de la corporación.

ROGELIO AGUSTIN ESTEBAN