18 de noviembre de 2013 / 04:35 p.m.

El seleccionador sueco, Erik Hamrén, cree que la vuelta de la repesca para el Mundial contra Portugal, que se jugará mañana en Estocolmo, será un partido dramático que no se resolverá hasta los últimos minutos.

"Cuento con que será un drama hasta el final, aunque espero equivocarme y que hagamos muchos goles antes", dijo hoy en la última rueda de prensa previa al encuentro.

Suecia tiene que remontar el 1-0 de la ida, pero Hamrén reiteró que su equipo no se va a lanzar al ataque de inicio, porque sino Portugal podría castigarles al contrataque.

"Quienes crean que saldremos con una gran ofensiva se equivocan. No es realista pensar que les vamos a pasar por encima. Se trata de una cuestión de equilibrio. Estoy convencido de que vamos a tener que trabajar igual de duro en defensa que allí", declaró.

Hamrén incidió también en que Suecia debe atacar mejor, no como en la segunda parte en Lisboa, y que debe aprovechar sus ocasiones, algo que no hizo en los primeros 45 minutos de la ida, cuando tuvo tres oportunidades claras.

El técnico sueco asumió que Portugal puede especular con el resultado por su gol de ventaja y por ello espera un rival que va a apostar más por el contragolpe.

Suecia no cuenta con ningún jugador tocado, y el portero Isaksson, que recibió un pisotón de Ronaldo en Lisboa, está al cien por cien.

Del mismo modo, el seleccionador sueco admitió que ensayó los penaltis con sus jugadores por si fueran necesarios mañana.

EFE