9 de agosto de 2013 / 11:15 p.m.

Monterrey.- • Al calificar de insensibles los ceses que el actual gobierno de Monterrey realiza en la Secretaría de Vialidad y Tránsito, el ex titular de la dependencia, Ervey Cuéllar Adame, aseguró que la gestión anterior entregó una corporación depurada al 95 por ciento.

El ex comisionado ciudadano aseguró que el proceso iniciado por la alcaldesa Margarita Arellanes apunta a generar ahorros a la administración y deshacerse de los elementos más viejos, no tanto a meter en cintura a los agentes viales.

“Se depuró la corporación entre 300 y 350 elementos, esa si era una cirugía bastante necesaria (…) aquellas personas que fueron desincorporadas, muchos de ellos pararon en reclusorios y fueron procesados penalmente, ahí era una circunstancia muy específica, y esa depuración cumplió su cometido.

“Te puedo estar asegurando que la gente que está ahí es gente buena, te puedo asegurar que la gente que tiene 30 o 40 años (de servicio) es muy injusto que ahora le digamos que no sirve, que no cabe, que no pasó un examen”, manifestó.

Cuéllar Adame aseguró que los problemas que hoy puede enfrentar la dependencia no son nada comparados a los que se vivieron en el 2009 y 2010, cuando la corporación era controlada por intereses ajenos y se suscitaron casos graves, como el de uniformados golpeados por hombres armados dentro del búnker de la avenida Lincoln.

Recordó además que otro titular de la secretaría, el hoy diputado local del PAN, Enrique Barrios Rodríguez, fue privado de la libertad durante varios días a causa de los esfuerzos de depuración que ahora se buscan replicar.

“Ese fue el precio de la depuración, porque una de las cosas que nos echamos a cuestas, y le exigimos al alcalde en ese momento era precisamente eso: sí íbamos a depurar, íbamos a depurar, y hubo casos muy extremos”, narró.

Explicó que de persistir esta actitud, los controles o pruebas podrían perder la confianza y credibilidad que se han ganado al paso de los años, y generar un desasosiego entre los elementos que se encuentran obligados a someterse a ellas.

Indicó además que la fusión que se pretende realizar de esta corporación con la de policía es similar a la “regla del cangrejo”, pues la administración retrocederá en lugar de avanzar.

“No es lo mismo tratar como ciudadano a un conductor con un agente de tránsito que sólo trae su libreta que lo atienda, a tratar con un policía cuya mentalidad es completamente diferente a un agente de tránsito.

“Lo que va a provocar esto es una especie de temor en perjuicio de la ciudadanía si no se cuida el quehacer y el modo de operar, que debe ser muy delicado en ese sentido como consecuencia de la fusión”, consideró.

Junto a un grupo de especialistas y organizaciones no gubernamentales, Cuéllar Adame presentará la próxima semana una iniciativa de reforma al Reglamento de Tránsito para modificar la manera de operar de los oficiales, a fin de que estos muden a agentes de Movilidad y Tráfico Vial.

- LUIS GARCÍA