31 de julio de 2013 / 06:59 p.m.

Monterrey • No sólo tenían la misión de definir la culpabilidad o inocencia de un joven en dos horas, pues también en ese tiempo tenían que cautivar a los regíos y lo lograron.

Doce talentosos actores con una gran trayectoria llegaron a Monterrey para presentar una de las historias más exitosas del teatro y cine.

Después de cuatro años, la ciudad volvió a ser testigo de un veredicto al presentarse ayer la obra “12 hombres en pugna” en el Auditorio San Pedro.

A diferencia de aquella ocasión (hace cuatro años), esta vez la obra tuvo más toques de comedia, además de un elenco renovado casi en su totalidad, pero igual de talentoso que el conformado en el 2009.

Un recinto lleno casi en su totalidad aguardó para presenciar la primera de cuatro funciones que la puesta en escena presentará durante dos días.

La tercera llamada se dio en punto de las 19:00 horas, y fue entonces que Héctor Suárez, Gustavo Rojo, Roberto Blandón, Juan Ignacio Aranda, Roberto Ballesteros, Fernando Ciangherotti, Fernando Becerril, Pedro Sicard, Luis Fernando Peña, Darío Ripoll, Darío T. Pie y Carlos de la Mota aparecieron en el escenario para dar inicio a un conflicto sumamente complejo.

Reconociendo su larga trayectoria, el público asistente recibió entre aplausos a Gustavo Rojo (jurado 9), al hacer su aparición.

La historia original de Reginald Rose, producida por Jorge Ortiz de Pinedo y dirigida por José Solé, nos coloca en sala de jurados de Nueva York en la época de los años 50, donde los 12 hombres deliberarían la inocencia o culpabilidad de un joven acusado de asesinar a su padre.

En la sala esperaba una mesa y 12 sillas, lugar donde se enfrentarían las distintas personalidades.

Para la gran mayoría del jurado todo parecía estar claro y juzgaron en primera instancia al joven como un criminal que tenía que pagar con la pena de muerte, sin embargo, el miembro numero ocho del jurado (Becerril) posee fundamentos claros de que el joven es inocente.

Encabezados por el presidente del jurado (Sicard), la pugna se torna en ocasiones muy tensa, pues cada uno desea demostrar la razón de su decisión, lo que mantuvo al público expectante durante los 130 minutos.

Durante la pieza teatral, Héctor Suárez (jurado 3) mostró un carácter tan enérgico, que lograba desatar las carcajadas del público, dándole un toque de comedia al montaje.

La personalidad necia y dura de su personaje hizo que Juan Ignacio Aranda, (jurado 10) aderezara el desarrollo de la acalorada discusión.

Tanto Ripoll (jurado 2) como Fernando Ciangheroti (jurado 7) sacaron su lado cómico, algo que fue agradecido con cada carcajada de los presentes.

A pesar de lo largo de la función, el ir y venir de emociones fue tal que la obra nunca decayó.

Al final los regiomontanos entregaron una gran ovación de pie a los protagonistas que deleitaron con su presentación.

Al término de la función, los regiomontanos ya formaban largas filas para entrar a la segunda función.

Detalles

La primera función logró una gran entrada en el auditorio. “12 hombres en pugna” atrapó al público regio durante el desarrollo de la puesta.

La obra estuvo llena de contrastes al imprimir algunos toques cómicos.Cuatro años después, el actor y productor Jorge Ortiz de Pinedo presentó a los 12 hombres con una nueva alineación.

ROBERTO REYES