.- SANDRA GONZÁLEZ Y NADIA VENEGAS
19 de agosto de 2013 / 01:06 p.m.

Monterrey  • A la hora de poner sobre la mesa el tema de las cuotas escolares, parece que no hay consenso. Mientras que por un lado, la ley prohíbe la imposición de pagos a los padres y madres de familia y las autoridades educativas reiteran lo anterior, fundamentado en parte en el artículo 3 constitucional, que establece que la educación pública es gratuita, por otro lado, muchos de los padres o tutores de los estudiantes que exigen que se cumpla lo anterior no participan de las reuniones convocadas por la Asociación de Padres de Familia, donde se abordan temas como éste.

Al tiempo que la Secretaría de Educación (SE) reitera que no existen condiciones para la inscripción de alumnos, la presidenta de la Asociación de Padres de Familia, Adriana Dávila, reconoció que es mediante asambleas donde consensan asuntos como el monto de las cuotas, a las cuales asiste menos de 50 por ciento de padres de familia.

Simultáneamente, las secciones 21 y 50 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se deslindan de la responsabilidad del cobro, pero advierten que el Gobierno del Estado no aporta para el mantenimiento de los planteles, por lo que se necesita una fuente de recursos.

El dirigente de la Sección 50 del SNTE, Guadalupe Castillo García, agregó a la lista de gastos lasnuevas exigencias de la Secretaría de Educación, como el envío de información por email, para lo cual los directivos tienen que contratar el servicio de internet.

“Le pedimos a los directivos que en reuniones con padres de familia nos hicieran un análisis de proyectos mínimos de necesidades del próximo ciclo escolar: papelería de oficina, el pago de servicios, pero aparte en el teléfono ahora a la mayoría le piden a los directores enviar la información vía Internet, entonces ese pago lo pone la escuela”, indicó.

En defensa de los directivos y maestros, el dirigente de la Sección 21, Casimiro Alemán Castillo, dijo que se debe crear un presupuesto para el mantenimiento de la infraestructura educativa, pues en ocasiones los docentes tienen que poner de su bolsa.

“Tenemos que reconocer que el Gobierno Federal y el del Estado que cuando entregan una escuela a la comunidad simplemente le entregan el edificio, entregan el pago de los maestros, pero no el mantenimiento de la misma, y esto es como una casa”, dijo.

En febrero del presente año, el Congreso del Estado reformó la Ley de Educación del Estado, en su artículo 5 para prohibir “al Personal Directivo y administrativo, de las Escuelas Públicas, del Sistema Educativo Estatal, donde se imparta la educación preescolar, primaria y secundaria, imponer el cobro de aportaciones o cuotas escolares a los padres de familia o tutores de los educandos por cualquier concepto o trámite derivado de la función educativa o para el mantenimiento de su infraestructura”.

SE QUEJAN, PERO NO VAN

Según Adriana Dávila, son 45 mil padres de familia los que participan en las mesas directivas y quienes definen el monto de las aportaciones voluntarias, que van de los 200 hasta los 3 mil 500 pesos. Sin embargo, a la hora de convocar, éstos no van.

“En las reuniones donde se hace el cambio de las mesas directivas es donde entre todos los padres que acuden en la primera convocatoria tiene que estar el 50 por ciento más uno para que sea válida una asamblea, se va a segunda convocatoria y con los papás y las mamás que estén, ahí se ponen de acuerdo cuál es el monto de la aportación”, explicó.

Un ejemplo de los cobros es la escuela Concepción Godina Garza, ubicada en la colonia San Bernabé, en Monterrey, donde se les exigía a los padres el pago de 830 pesos para entregarles una tarjeta que es requisito para ingresar a clases. La justificación fue la compra de climas y cuestiones de mantenimiento.

LA POSTURA OFICIAL, SIN CAMBIOS

El secretario de Educación del estado, José Antonio González Treviño, reiteró que liquidar estas aportaciones no es obligatorio.

“En la educación básica pública no hay cuotas obligatorias y aquí en Nuevo León hemos estado trabajando los últimos meses para contar con todos los espacios educativos que sean necesarios para atender a todos los niños y jóvenes de educación preescolar, primaria y secundaria. Queda estrictamente prohibido imponer cuotas a maestros, directivos de las escuelas (sic) y por ningún motivo se puede condicionar para que los alumnos de educación básica pública realicen desde el día de mañana (hoy) sus actividades escolares”. El uso de uniformes tampoco es obligatorio, afirmó el funcionario estatal.

“Son acuerdos que establecen las mesas directivas de cada una de las escuelas y siempre es recomendable para identificar a los alumnos del sistema educativo que porten prendas o algunos uniformes.

“La familia no pueda realizar el gasto no está obligada; esperamos que las nuevas mesas directivas que fueron instaladas en cada una de las escuelas desde tengan establecidos los criterios para evitar incomodar a algunas de las familias que no puedan realizar las aportaciones necesarias”, dijo.