29 de diciembre de 2013 / 05:27 p.m.

Cada año al menos un mexicano participa en el Rally Dakar y siempre con el mismo objetivo: terminar la carrera de rally raid más demandante del orbe. Hombres como Pedro de Uriarte, Sunny Irvine u Octavio Valle han llegado a la meta tras realizar lo que podría considerarse una proeza, y es que, a pesar de prepararse en las denominadas Bajas que se corren al norte del país, nada se compara con enfrentar durante 15 días al desierto, y eso lo sabe Carlos Gracida, quien busca convertirse en el cuarto tricolor en llegar a la meta.

A diferencia de los demás, este hombre dedicado a una empresa de soluciones de energía, llega con una preparación que podría considerarse envidiable para tomar la salida el próximo 4 de enero en Argentina. Durante 2013 realizó tres fechas del Campeonato Mundial de Rallies Raid -Argentina, Marruecos y Abu Dhabi-, en esta última logró el sitio 22 de la clasificación general. Junto a ello, también ha ganado medallas en ediciones pasadas del ISDE (International SixDays of Enduro) y logró ser campeón de las Bajas 2012 en la categoría SportmanUnder. A pesar de ello muestra su respeto por el Dakar.

"Corrí tres fechas. Ha sido una buena experiencia, un entrenamiento excepcional para lo que viene, con mucha navegación, rutas largas, desgastantes. Todo lo que sé que habrá en el Dakar. En el aspecto físico llevo entrenando dos años a un ritmo muy fuerte, siento que voy a mi 100 por ciento, pero nunca vas demasiado preparado para el Dakar. Sé que es la carrera más difícil del mundo, por eso voy con mucho respeto y corazón, con mucho trabajo mental", expresó el motociclista originario de Guanajuato en entrevista telefónica.

Su deseo de terminar lo ha tomado con seriedad. En el aspecto técnico correrá con una Honda CRF 450 preparada por la compañía holandesa HT Rally Raid, uno de los equipos amateurs con el reconocimiento oficial de la marca japonesa; con lo anterior, Gracida se ha asegurado de tener cubierta la parte mecánica.

Pero no solo eso, también ha buscado los consejos de expertos y ha platicado con Pedro de Uriarte, el primer mexicano en terminar el Dakar en la historia. De igual forma, ha entrenado en algunos momentos junto a su vecino y amigo, Octavio Valle, quien fue el último tricolor en llegar a la meta.

"Ellos me han aconsejado que debo tener mucha resistencia y trabajo mental. Ir paso a paso, con serenidad, con una mente muy fría. La carrera es dura, la organización siempre trata de acabar contigo en el aspecto mental, con las desmañanadas, con las etapas largas, con la navegación, todo ello hace en conjunto que tu mente se canse y ya no pueda coordinar como en los primeros días, con el paso del tiempo".

Por ahora disfruta los últimos días con su familia antes de emprender el camino el 1 de enero a Argentina. El tomar la salida será un primer triunfo para él, y es que admite, prepararse para esta carrera requiere sacrificios y el trabajo de muchos meses, y como todos los mexicanos que han arrancado el Dakar, un esfuerzo económico al no contar con patrocinadores.

"Se debe buscar un equilibrio, pero es más complicado todavía mantener un equilibrio económico y con la familia. Le dedicas mucho tiempo a la moto y al negocio, así que no puedes descuidar nada", dijo el hombre que busca demostrar que con la correcta preparación es posible realizar un papel destacado en el Dakar.

LUIS RAMÍREZ