10 de septiembre de 2013 / 09:48 p.m.

Alemania derrotó hoy a domicilio (0-3), sin problemas pero sin brillo, al modesto pero rocoso equipo de las Islas Feroe y dio un paso más hacia el Mundial de Brasil.

Ya prácticamente sólo una catástrofe en los dos últimos partidos podría quitarle a Alemania el billete directo al Mundial puesto que tiene una ventaja de cinco puntos sobre el segundo, Suecia, y una mejor diferencia de goles.

Alemania se encontró con un equipo batallador, buen dispuesto tácticamente en defensa y que salió al campo con el claro propósito de mantener su portería a cero el mayor tiempo posible y tratar de aprovechar ocasiones al contragolpe.

Los alemanes se vieron enfrente de un muro pero no se impacientaron y se dedicaron a tratar de vencer la resistencia rival poco a poco, haciendo rotar la pelota, obligando al contrario a desgastarse físicamente y aproximándose a un área que parecía una fortaleza.

En ese contexto era obvio que se produjesen faltas y saques de esquina y en uno de ellos llegó el primer gol alemán. Mesut Özil lanzó el balón desde la derecha, Jerome Boateng intentó un cabezazo a puerta y Per Mertesacker terminó de empujar el balón al fondo de la red con la pierna izquierda.

A lo largo del primer tiempo hubo más ocasiones, la más clara un remate al larguero de Miroslav Klose, pero Alemania tuvo que conformarse con irse al descanso sólo con un gol de ventaja.

En la segunda parte Alemania se enredó un poco jugando alrededor del área del rival y sin encontrar agujeros en la defensa para llegar a portería. Sólo en el minuto 67 volvió a haber una ocasión clara con un cabezazo de Sami Khedira que el defensa Baldvinsson sacó en la raya de gol.

El equipo de Islas Feroe no creaba ocasiones propiamente dichas, pero si conatos ofensivos que generaban cierta intranquilidad en el equipo germano.

El partido se rompió en el minuto 74 cuando, la primera vez que la defensa de los isleños estuvo demasiado adelantada, Thomas Müller le ganó la espalda a Gregersen, que lo derribó dentro del área, lo que generó su expulsión y el penalti correspondiente que convirtió Özil.

El tercer gol llegó en el minuto 83, marcado por Müller a pase del capitán Philipp Lahm.

EFE