1 de septiembre de 2013 / 10:20 p.m.

Guerrero • El Poder Judicial de Guerrero dictó la segunda sentencia condenatoria de 60 años contra una secuestradora, cuya banda operaba en la región centro de Guerrero.

Vía comunicado, el gobierno estatal dio a conocer la emisión de la segunda sentencia definitiva condenatoria de 60 años de prisión en la historia del estado, misma que fue impuesta por el juez Segundo de Primera Instancia en Materia Penal del Distrito Judicial de Bravo.

La sentencia es la segunda que se registra en el sistema judicial de la entidad, pero es la primera vez que una mujer recibe dicha resolución en contra.

El documento difundido por la oficina de prensa del gobierno estatal señala que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) exigió la pena máxima para la secuestradora,Lo anterior, tras acreditar en la causa penal que la mujer, de la que se reservó la identidad privó de la libertad a otra mujer el 10 de julio de 2009 en la carretera que va hacia la comunidad de Petaquillas.

Tras asegurar a la víctima exigió a la familia de la víctima el pago de tres millones de pesos por su liberación.

La PGJ no especifica si la familia pagó el rescate reclamado, pero se indica que la víctima fue asesinada en un camino de terracería que conduce al cerro del Huiteco.

El informe destaca que la acusada fue detenida y puesta a disposición del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC), luego se turnó el caso al Poder Judicial para continuar con el proceso correspondiente.

El juez Segundo de Primera Instancia en Materia Penal, con sede en Chilpancingo impuso la pena máxima de 60 años de prisión, así como una multa que garantice la reparación del daño por 233 mil pesos, además de una sanción pecuniaria de 112 mil 212 pesos.

El gobierno estatal indicó que se trata de la segunda sentencia acusatoria en materia de secuestro dictada por un juez penal en la historia del sistema de justicia penal de Guerrero, pero es la primera vez que una mujer recibe una sentencia de esta dimensión.

La sentenciada permanece en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Chilpancingo.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN