21 de abril de 2013 / 01:32 a.m.

Aunque durante las ultimas horas se ha mantenido un completo hermetismo en torno a la boda de Ludwika Paleta y Emiliano Salinas, la pareja decidió compartir su enlace con sus seguidores a través de las redes sociales. La agencia de relaciones públicas de la actriz fue la encargada de distribuir imágenes oficiales de la pareja.

Hace un par de horas la actriz comentó a través de su cuenta de Twitter que se estaba alistando para el gran momento, mientras que un amigo del novio, compartió una foto de Emiliano Salinas minutos antes de la celebración.

En las imágenes ambos no pueden ocultar su alegría, ya que después de varios meses por fin llegó el tan esperado día.

Hermética celebración

Desde hace varios días se ha desplegado un fuerte dispositivo de seguridad en las inmediaciones de la hacienda Tekik Regil en donde se lleva a cabo la celebración de la pareja, y se ha comentado que los mismos invitados han tenido que someterse a algunas peticiones para mantener en reserva los detalles del enlace.

Desde las invitaciones, se les comunicó a los asistentes que no se les daría a conocer el lugar exacto de la boda, sino que habrían dispuesto una serie de hoteles para su hospedaje y que posteriormente un transporte los llevaría hasta el lugar del evento.

Un fuerte dispositivo de seguridad se ha colocado en el pueblo, prácticamente dos policías en cada esquina fueron destinados con el objetivo de garantizar confianza entre los cerca de mil 100 invitados.

Dentro de los conflictos que han ocasionado el enlace, ayer se reportó en el aeropuerto de la Ciudad un sobre cupo con las aerolíneas que viajan procedentes de la Ciudad de México, además de que una pareja que tenía prevista su boda el día de hoy en la cancha del pueblo tuvo que ser cancelada debido a que ésta fue ocupada como estacionamiento, ya que se encuentra junto a la hacienda.

La hacienda donde se realiza el evento cuenta con 14 habitaciones, diversos cenotes privados, tres albercas y una gran cantidad de aves dentro de la propiedad.

Carolina Rivera