1 de julio de 2013 / 01:08 p.m.

Cuatro personas del sexo masculino y una del femenino fueron asesinadas la madrugada de ayer con el tiro de gracia, en las inmediaciones de la Cueva del Tabaco.

Los cuerpos aún no han sido identificados y se encuentran en la morgue, pues no traían documentos personales en sus ropas.

El Centro de Cómputo, Control y Comando (C4), fue quien avisó a las diferentes corporaciones policiacas locales de este municipio, luego de que lugareños dieran aviso a las autoridades alrededor de las 07:40 horas del hallazgo de los cuerpos, a escaso un kilómetro de ese lugar considerado como histórico.

De acuerdo con información de la Segunda Comandancia de la Policía Operativa del Estado, ese descubrimiento se verificó a seis kilómetros hacia el norte de la carretera estatal número 84, ramal a la Cueva del Tabaco, en donde cuatro de los cinco cuerpos presentaban el tiro de gracia, el otro, tenía uno en la espalda y otro en la cabeza.

Cuatro se encontraban en la orilla del pavimento, uno joven de entre 28 a 32 años de edad, delgado, 1.70 de estatura, con barba de candado, playera blanca con rayas rojas tipo “polo”, pantalón de mezclilla negro, con cinturón negro y tenis grises con blanco y en uno de sus brazos tenía un papel con mensaje, presentó un orificio en la frente con salida en la nuca.

Otro cadáver era de una mujer de entre 20 a 23 años de edad, con un vestido minifalda, con estampados naranja y negro, una sola pieza, con zapatillas, así como aretes, de aproximadamente un metro con 68 centímetros de estatura, complexión regular con un pequeño tatuaje en la espalda lado derecho de una flor, se le apreció un orificio producido por proyectil disparado por arma de fuego en la nuca.

El tercero era un masculino de complexión robusta, de aproximadamente 1.70 centímetros de estatura, de entre 29 a 32 años de edad, con camisa azul cielo, pantalón azul marino, con cinturón amarillo, zapatos tipo mocasín en color blanco, tez morena, y presentaba un orificio en la nuca de entrada y otro de salida en el ojo derecho. Tenía un tatuaje, de lo que parecía ser una águila difuminada.

El cuarto, una persona también robusta, de un metro 80 centímetros, tez morena claro, con barba de candado pero ralo, de entre 30 a 35 años de edad, vestía una camisa a cuadros negros con blanco, un cinturón negro y un pantalón de mezclilla negro, con zapatos tipo mocasín en color negro, al igual que el otro presentó orificios de entrada y salida en la nuca y ojo derecho.

En el lugar se encontraron tres ojivas de las que se desconoce el calibre hasta que se analicen en el laboratorio de balística de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

El quinto, de aspecto joven de entre 19 a 22 años de edad, tez morena clara, pelo corto, con una camisa a rayas, grises, blancas, azules y rojas, con un pantalón de mezclilla gris, así como zapatos tipo bota de gamuza, registró un orificio de entrada en su espalda lado izquierdo y otro en la sien del lado izquierdo, encontrándose en posición decúbito ventral. Se encontraba a escasos seis metros de donde se encontraban los otros cuatro que quedaron en la orilla del pavimento en posición boca arriba.

Al lugar se dieron cita elementos del Ejército Mexicano, de la Policía Estatal, de la Investigadora, de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, de la Dirección de Servicios Periciales, de una funeraria y de la Agencia Investigadora del Ministerio Público del Fuero Común, quien ordenó que los cuerpos fueran trasladados a la morgue para la práctica de la necropsia de ley.

Redacción