CYNTHIA GABRIELA BALDERAS
27 de abril de 2014 / 06:45 p.m.

Davor Suker nacido en Osijek,Croacia,fue uno de los mejores referentes del futbol en los años 90's y una leyenda en la historia del deporte croata donde ha sido nombrado "jugador de oro" por su Asociación, distinción que exhibe con orgullo.

"Además del título de máximo goleador del Mundial, es el más importante que he conseguido, y representa un gran homenaje", ha expresado Suker.

Marcó más de doscientos goles a lo largo de su carrera y disputó tres fases finales de la Copa Mundial de la FIFA, una con Yugoslavia en 1990 y otras dos con Croacia en 1998 y 2002.

Los reflectores del mundo futbolístico, voltearon a verlo cuando fue parte de la Selección yugoslava Sub 20 que se proclamó campeona del mundo en 1987. El jugador brilló por disparar con la pierna izquierda de una manera precisa y con potencia, pero también conseguía goles con la derecha y en remates de cabeza.

Llegó a España con el Sevilla, anotó 76 goles y en 1996 firmó por el Real Madrid, donde reconoce fueron sus mejores tiempos y esa misma temporada anotó 24 tantos sólo en Liga.

Pasó tres temporadas en el Real Madrid en las que ayudó a conquistar cuatro títulos, entre ellos la anhelada Séptima Copa de Europa.

 

"En el Real Madrid viví los mejores días de mi carrera. Era la mejor ciudad, el mejor club, y allí fue donde conquisté la mayor parte de mis títulos", recuerda el ex jugador en una entrevista para la FIFA.

EQUIPOS EN LOS QUE JUGÓ :Colgó las botas en la Bundesliga, en el Múnich 1860, donde anotó, en abril de 2002 su gol número 200 como profesional, sumados también los de la selección.

NK OsijekNK Dinamo ZagrebSevillaReal MadridArsenalWest HamTSV Múnich 1860

LO MÁS CURIOSO DE DAVOR SUKER

En su etapa con el Real Madrid tuvo confrontaciones directas y abiertas específicamente con dos entrenadores: John Benjamin Toshack y Fabio Capello. Antes de marcharse a Arsenal, el croata acusó a Toshack de negociar fichajes en privado para quedarse con buenas sumas de dinero por los traspasos. En tanto, al técnico italiano lo criticó por su obsesivo sistema defensivo.

Compró acciones del Manchester United por valor de 20 mil libras.

Se le acusaba de flojo durante las pretemporadas, aceptaba cansancio debido a su actividad sexual.

En el Mundial de 1998, periodistas japoneses manifestaron su indignación hacia la figura croata del certamen. Suker decidió cobrarles las entrevistas.

Mientras él jugaba en España sus padres estuvieron casi un año viviendo en refugios subterráneos, escondiéndose de las bombas serbias, durante la guerra en Croacia.