19 de septiembre de 2013 / 11:17 p.m.

El entrenador del Swansea, Michael Laudrup, señaló tras la victoria de su equipo en Mestalla, por 0-3, ante el Valencia, que ha sido una noche que debe quedar para el recuerdo en la historia del club galés, que por primera vez participa esta temporada en competición internacional.

"Ha sido una gran noche para el club y la afición del Swansea y tiene quedar en el recuerdo para la historia del club. El rendimiento del equipo ha sido muy alto, a pesar de que había varios jugadores sin una gran trayectoria deportiva y me gusta como han respondido. Nadie esperaba sacar los tres puntos de este estadio", reconoció.

"Hemos merecido incluso un marcador más amplio, mi equipo ha hecho un gran encuentro, hemos controlado en todo momento. Estoy feliz por los jugadores que han podido ver que son capaces de rendir ante un equipo 'top'", añadió.

Preguntado por la difícil situación que arrastra el Valencia, con cuatro derrotas consecutivas, apuntó que "cuando empezó el partido ya era un momento difícil para ellos y encima a los diez minutos te expulsan a uno y se complica aún mas. Todos los que hemos jugado sabemos que en esos momentos hay mucha presión encima".

Ante la posibilidad de que el entrenador del Valencia Miroslav Djukic empiece a estar más que cuestionado tras esta dolorosa derrota, Laudrup reconoció que es algo que les va en el cargo.

"Djukic seguramente estará fatal, como cualquier entrenador cuyo equipo pasa por una mal momento. Si estás en un club grande la exigencia aún es más grande y se sufre aún más. Pero cuando uno elige ser entrenador lo tienes que aceptar. No gusta a nadie pero es así. Hay muchos jugadores pero solo un entrenador. Es completamente diferente ser entrenador a futbolista porque al final estás solo", concluyó.

EFE