11 de mayo de 2013 / 04:03 p.m.

 Guadalupe  • El municipio de Guadalupe arrastra una deuda con Simeprode que ronda los 35 millones de pesos por el servicio de confinamiento de desechos, lo cual convierte a la dependencia estatal en uno de los principales acreedores del Ayuntamiento.

Sin embargo, la administración del alcalde César Garza Villarreal únicamente ha abonado 500 mil pesos a este endeudamiento que cargan sus finanzas.

Una fuente de la Tesorería de Guadalupe reveló que el Sistema Integral para el Manejo Ecológico y Procesamiento de Desechos es uno de los muchos proveedores con facturas por cobrar.

Al igual que en otros casos, esta deuda deviene de una herencia de la ex alcaldesa Ivonne Álvarez García, y que el actual alcalde se ha resistido a pagar.

Asimismo, esta deuda se acumula con otros servicios que el municipio tampoco ha pagado con el argumento de que no tiene la liquidez suficiente para hacerles frente, y que incluyen a la Comisión Federal de Electricidad, y Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.

Sin embargo, el tema de la recolección y confinamiento de desechos ha sido sensible desde la pasada administración, cuando ya despachaba Carlos Rodríguez como alcalde sustituto, luego de que Álvarez García se había separado de su cargo para contender por un escaño en el Senado.

Entre septiembre y octubre de 2012, ya con César Garza como alcalde electo, el municipio atravesó una crisis por el endeudamiento que enfrentaba con la empresa SETASA, a la cual está concesionado el servicio de recolección de basura.

Según confirmó el propio Garza Villarreal durante el periodo de transición, la deuda por recolección rebasaba los 90 millones de pesos, por lo cual SETASA redujo la frecuencia de sus recorridos por las colonias de Guadalupe, con lo cual el impacto fue directamente para los ciudadanos.

El 25 de octubre de 2012, una semana antes de tomar posesión, Garza Villarreal anunció un acuerdo con la empresa para pagar la deuda en plazos, con un esquema de revisión trimestral de la deuda, apoyado todo en buena parte en la recaudación de Impuesto Predial de 2013.

No obstante, el acuerdo y la negociación no tomaron en cuenta que el confinamiento de los desechos no lo ofrece SETASA, sino Simeprode, quien se encarga tanto del almacenamiento como del tratamiento de la basura, según el caso.

Esta deuda asciende al día de hoy hasta los 35 millones de pesos, una de las más grandes que arrastra la administración.

Hasta la fecha, según las mismas fuentes, no queda claro cómo enfrentará el municipio este compromiso, pues se encuentra en el mismo caso de otros para los cuales la postura oficial es que no hay dinero.

El alcalde guadalupense se ha visto envuelto esta semana en polémicas luego de que confirmara que no reconocerá deudas con proveedores heredadas de anteriores administradores, con miras a aplicar un borrón y cuenta nueva en la Tesorería Municipal.

Durante una entrevista el jueves, Garza Villarreal declaró que “no podemos inventar dinero”, y que será hasta que tengan claro cuánto van a recaudar de predial en 2014 y 2015 cuando definan esquemas de pago definidos.

 — REDACCIÓN