21 de agosto de 2013 / 03:49 p.m.

Como se esperaba, el Houston Dynamo salió con cuadro alternativo para encarar el encuentro, ya que no solo el rival en teoría es muy inferior, sino que para el técnico Dominic Kinnear esta copa no tiene la importancia suficiente. Aunque se esperaba que algunos de estos jugadores demostraran que quieren un puesto entre los once titulares, la verdad es que nadie mostro un futbol para merecerlo, desde el experimentado Brian Ching hasta el recién llegado catracho Alex López, sus actuaciones fueron siendo generoso – discretas.

Mientras que en general el W. Connection jugo un partido organizado, a sabiendas de sus limitaciones pero intentando explotar sus virtudes. El equipo trinitario debuto en la copa con una derrota como visitante frente al Árabe Unido por lo cual era vital para ellos sacar puntos esta noche como local.

La primera mitad, si escribo que fue aburrida y sosa sería un halago. La realidad es que ni siquiera hubo llegadas de peligro en la que alguno de los arqueros, o algún defensa tuviera que emplearse a fondo. Lo único digno de mencionarse fue un desborde por la banda izquierda por parte de Kurt Frederick quien mando un centro raso, pero nadie llego para cerrar la pinza. Por parte del Dynamo apenas un disparo de Cam Weaver que se fue muy por encima del arco.

Para la segunda mitad, el Dynamo no quiso saber nada del juego, lo único que mostraron fue una jugada que hizo Alex López, la cual termino con un tiro débil y deviado.

El W. Connection tuvo clarísimas oportunidades hacia el final del partido para ganarlo, pero su ímpetu y juventud traicionaron a Neil Benjamín, quien tuvo dos chances de cubrirse de gloria. En la primera Gerard Williams quedo solo frente al arquero Jermaine Taylor, pero decidió no ser egoísta y le sirvió a Benjamín que quedaba solo casi en el área chica con arco abierto, pero increíblemente mando su dispara afuera. A menos de diez del final, el mismo Neil Benjamín se plantó frente al arquero y definió con un tiro elevado que para su mala fortuna se estrelló en el travesaño.

Al final un 0-0 que no quedara en la memoria de ningún aficionado, ya que ni el árbitro Marco Antonio Rodríguez quien gusta de ser protagonista, mostro ningún indicio de meterle polémica al partido.