21 de diciembre de 2013 / 12:32 a.m.

Monterrey.- Sin importar el frío, para las decenas de personas inscritas en el Programa 65 y más, la crudeza de un amanecer de diciembre  no fue impedimento para tratar de cumplir con los requisitos para seguir recibiendo los apoyos para cubrir muchas de sus necesidades, aunque poco para la gran mayoría es mucho.

Desde la madrugada las personas de la tercera edad fueron llegando a los puntos establecidos, en al caso de la Macro plaza se les doto de un toldo y unas sillas, sin embargo, desde las 4 de la madrugada el frío pesa.

Para poder continuar con la ayuda es básico el  optar la prueba de sobrevivencia, aspecto primordial  para darle seguimiento a los apoyos,  que ascienden a la suma de mil 050 pesos bimestrales, es decir, 525 mensuales.

En estos últimos días  y desde temprana hora, se forman largas filas de quienes aspiran al apoyo.

En taxi, a pie, en silla de ruedas, las personas de la tercera edad  arriban a los puntos, sin importar el clima frío o lluvioso, la gente llega aproximadamente a las 04:00 horas para hacer fila y en ese lapso se desatan conversaciones de hijos, nietos, enfermedades, en tanto son atendidos.

A la cita llegan acompañados de sus nietos o hijos y  esperan de manera ordenada, algunos hasta cuatro horas, para que los funcionarios federales los atiendan, para ellos ese recurso bien puede ser lo máximo, pues no tienen la posibilidad de tener otra entrada de dinero.

Algunos molestos por la desatención, la mayoría en silencio, espera ser atendidos para recibir esa cantidad de dinero poco o mucha, el caso es que vital para su sobrevivencia.

Lorenzo Encinas