11 de junio de 2013 / 12:21 p.m.

Monterrey • Como fuera de los límites constitucionales y de los lineamientos de sus funciones como alcaldesa, así calificó el ex presidente del Colegio de Abogados de Monterrey, Enrique Ocañas, las declaraciones de Margarita Arellanes en torno a entregar la ciudad a Jesucristo. Sin embargo dijo que no habría sanciones.

Señaló que tanto el artículo 40 de la Carta Magna Federal como el 20 de la Constitución local señalan que el Estado es laico, lo cual significa que debe estar carente de órdenes religiosas.

“El hecho de expresar cuestiones religiosas independientemente del credo no está dentro de las facultades que tienen los gobiernos estatales, municipales y federales. Esas expresiones debieron darse no sólo a título personal sino dentro del templo, de las instalaciones religiosas de su preferencia”, explicó.

En relación a las comparaciones que se dieron sobre las visitas a la Basílica de Guadalupe el 12 de diciembre, el abogado señaló que estas expresiones se hacen dentro de los templos y no en un área pública.

“"Por otro lado ni las leyes orgánicas de una u otra línea constitucional establecen sanciones"”, puntualizó.

Para el pastor bautista Rosalío García, este asunto se está sobredimensionando y sacando de contexto, pues aunque el Estado es laico, todos los políticos en algún momento han convivido o asistido a eventos religiosos.

En tanto, Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos AC (CADHAC) tampoco vio con buenos ojos las manifestaciones de la alcaldesa de Monterrey.

Los hechos fueron calificados como alarmantes e indignantes al tratarse de un acto completamente antidemocrático y antirrepublicano.

“"Con su actuar, además de insultar los ideales en los que se fundó la República, desconoce la enorme diversidad de ideas y creencias que enriquece a nuestra comunidad"”, señala en un comunicado.

DANIELA MENDOZA LUNA