26 de septiembre de 2013 / 03:23 p.m.

Aunque está contento porque Luis Suárez volvió a la cancha tras una suspensión por morder a un oponente, la dirigencia de Liverpool sigue preocupada por el daño que el delantero uruguayo ocasionó a la marca del club.

La suspensión de 10 encuentros por morder al zaguero de Chelsea, Branislav Ivanovic, durante un partido en abril fue la secuela a otra sanción por ocho partidos por insultos racistas contra Patrice Evra, en 2011.

"Cualquier incidente de ese tipo daña una marca", comentó el jueves el director operativo de Liverpool, Ian Ayre.

Suárez regresó a la alineación el miércoles en una derrota 1-0 ante Manchester United por la Copa de Liga, aunque en realidad el ariete no quería volver a vestir la camiseta de los Reds.

Durante las vacaciones, Suárez presionó a la directiva para ser transferido, aunque Liverpool rechazó dos ofertas de Arsenal por el goleador.

"Luis es un futbolista, es un luchador callejero, es un personaje monumental", dijo Ayre ante el Sport Industry Group Breakfast Club en Londres. "Nadie está aprobando la conducta mala, pero es algo con lo que hay que lidiar. Así es, así es su personalidad, y tenemos que tratar de trabajar con eso".

"Hemos trabajado mucho con Luis desde el último incidente con Ivanovic, y ha respondido bien a eso. Está preparado para comprometerse a trabajar con esa conducta".

Aunque Ayre indicó que los incidentes de Suárez no han afectado los ingresos por patrocinios, señaló que el club con 121 años de historia quiere asegurar que se mantengan sus valores.

"Somos una institución, y tenemos como base unos valores familiares, y cuando tus hijos son malos, tienes que regañarlos y tratas de enseñarles y mostrarles sus errores. Aquí es lo mismo", indicó.

"Siempre que tienes situaciones negativas como esta, por supuesto que son dañinas, pero lo importante es corregirlas y asegurar la integridad del club. Y creo que lo hicimos".

El club y sus dueños estadounidenses respaldaron a Suárez después del incidente de racismo, y de paso criticaron a la Asociación Inglesa de Fútbol.

Sin embargo, el equipo condenó el incidente en el que Suárez mordió a Ivanovic.

"Ahora tenemos un proceso", agregó Ayre. "No es un proceso de Luis Suárez, es un proceso para cualquier crisis en la cancha o fuera de la cancha".

El equipo ahora quiere concentrarse en la ayuda que Suárez puede brindar en la cancha para ayudarlo a terminar entre los cuatro primeros en la liga Premier y clasificarse a la Liga de Campeones.

"Estoy aquí para ayudar al equipo y ayudar a Liverpool, y haré lo mejor posible", comentó el uruguayo después del partido en Old Trafford.

Ap