SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS
26 de mayo de 2013 / 01:50 p.m.

Galeana.- • La lluvia con granizo que se registró la tarde?noche del viernes en el municipio de Galeana dejó severos daños en siete ejidos ubicados a las laderas de la Carretera 57.

Alrededor de las 17:00 horas comenzó la tromba que pegó a los ejidos el Cuije, Navidad, San Fernando, San José de Contreras, la Providencia, El Milagro y El Refugio, donde habitan unas 500 familias.

De acuerdo información del alcalde, Juan Antonio Méndez Bazaldúa, fueron entre 20 y 30 viviendas afectadas por inundaciones y derrumbes de techos construidos de cartón, lámina o adobe. Afortunadamente, el embate de la naturaleza no dejó personas lesionadas.

“Si hay unas casa que los techos ya no estaban en buenas condiciones y se vinieron abajo por la cuestión del granizo. Como ya había habido una contingencia, ya prácticamente estábamos tomando acciones con el Gobierno del Estado y ahorita vamos a dar un recorrido por la zona, porque tenemos varios ejidos afectados”, mencionó.

Hace 15 días un hecho similar ya había puesto en riesgo a los habitantes y este viernes las humildes viviendas ya no soportaron más lluvia.

“Mi esposa andaba entregando láminas porque ya habíamos tenido una contingencia igual hace unos días, pero ya con la lluvia ya van a ser más porque aparecen más daños”, dijo el alcalde.

Ante el riesgo que existe en algunas viviendas, se habilitó el albergue denominado “La Pirámide”, ubicado en la comunidad de San Rafael donde se refugiaron 30 personas adultas y cuatro menores de edad, que ya reciben atención médica y asistencial.

Probablemente, el número de personas se incremente en ese lugar, ya que durante el sábado elementos de Protección Civil del Estado y del municipio de Galeana realizaron un recorrido por la zona del desastre para hace un censo de las viviendas afectadas.

En esta revisión, encontraron un buen número de casas que representan un riesgo para sus moradores, principalmente, por grietas en las paredes y reblandecimiento de los techos de cartón o madera.

Ante esta situación, se les sugirió trasladarse temporalmente al albergue hasta que se reparen las grietas de las paredes.

Durante el viernes, la carretera 57 permaneció cerrada por varias horas, debido a que el nivel del agua rebasó la carpeta asfáltica y creó trampas de lodo en los acotamientos, provocando que tráileres se quedaran varados.

Este sábado la circulación fue reabierta una vez que disminuyó el nivel del agua y el riesgo disminuyó en la zona.