10 de agosto de 2013 / 03:21 p.m.

Monterrey • Tras comprobarse que los derechos indígenas conferidos en una ley estatal son ignorados por los municipios, diputados locales presionaron ayer para que los alcaldes armonicen a la brevedad sus reglamentos y se apeguen a la normativa vigente.

José Luz Garza, integrante de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables, emplazó a que las administraciones acrediten a la brevedad a los representantes de este sector de la población, tarea que sólo Escobedo y García han cumplido a cabalidad.

“Estamos enterados del caso, sabemos que los municipios les ha faltado cumplir con esta Ley de los Derechos Indígenas, entonces tendremos que hacer un exhorto a las autoridades, tendremos que darle un seguimiento continuo para que se pueda cumplir y cada municipio tenga su representante en el Cabildo”, refirió el diputado del PAN.

MILENIO Monterrey dio a conocer ayer que a un año de publicada la legislación en materia de protección a los indígenas, la realidad en los municipios distaba mucho de las buenas intenciones con que nació esta normativa, pues sólo Monterrey cuenta con una comisión para tal efecto, pero sin un representante de estos pueblos.

Luz Garza reconoció que existe una preocupación en el ámbito del Congreso local por esta situación, de ahí que anticipó la necesidad de que la Comisión Permanente se pronuncie en los próximos días para dar una voz de alerta a las administraciones.

“Tendremos que trabajar para que se le dé seguimiento, nosotros tendremos que presentar un exhorto a todos los municipios para que, en esta próxima sesión, podamos hacer el exhorto y podamos darle seguimiento”, expresó.

El legislador estimó que a las alcaldías les ha faltado un poco de atención y presupuesto para echar a andar este nuevo esquema, pero confío que a la brevedad todos reporten un cumplimiento a favor de las etnias existentes en Nuevo León.

A pregunta expresa, evadió responder si la legislación es actualmente letra muerta, y sostuvo que ahora redoblaran sus esfuerzos para garantizar su aplicación en todo el estado.

De acuerdo al censo más reciente del INEGI, en Monterrey hay más de 22 mil habitantes que hablan algún dialecto, en tanto que Escobedo alberga a 8 mil habitantes y Apodaca a 7 mil 200 indígenas

NO SON SÓLO LOS GOBIERNOS

Por su parte, Félix López, académico de la UANL y parte de la asociación Árbol de Todas las Raíces, indicó que la discriminación y las indiferencias sociales han sido la pauta en la entidad para el trato con los integrantes de las comunidades indígenas.

“En Nuevo León no hay indígenas y esa ha sido la pauta para hacer nada o casi nada en este tema”, asegura.

Afirma que desde hace 10 años algunas entidades de Gobierno han volteado a ver a este sector, debido a que su presencia se sigue acrecentando principalmente en el área metropolitana, sin embargo no se ha pasado de la firma de convenios y celebraciones.

Las organizaciones de la sociedad civil dan acompañamiento jurídico, organizan eventos culturales y brindan un espacio de encuentro para los indígenas en la ciudad; mientras los gobiernos establecen programas y aprueban reglamentos que no siempre se ejercen adecuadamente.

“Se ha estado actuando con mucha apatía y hasta negligencia, con ciertos proyectos y programas que no se han llevado bien ni de la manera correcta; hay desinterés en asumir la responsabilidad”.

Pero más allá de ello, para el académico de la Facultad de Filosofía y Letras, la comunidad se hace sorda hacia los problemas de este sector de la sociedad, que en su mayoría es productivo y contribuye a la economía por medio del comercio, la construcción y los servicios, entre otras.

“La discriminación racial, la segregación, la indiferencia y la apatía hacia las personas indígenas, ¿es resultado de las acciones de gobierno? ¿Acaso los ciudadanos no somos parte del problema e incluso el origen?, me parece importante que nos cuestionemos esto”, cuestionó.

LUIS GARCÍA Y DANIELA MENDOZA LUNA