26 de marzo de 2013 / 01:01 a.m.

Monterrey.- • La polémica se mantiene en la Secretaría de Vialidad y Tránsito de Monterrey, ahora con la denuncia de presunto acoso sexual, que una agente realizó ayer contra los supervisores de la dependencia.

En medio de la protesta montada ayer por los oficiales, una mujer reveló que sus compañeras han sido víctimas de esta situación por parte de mandos militares, que dan preferencia en el trabajo a quienes responden a sus insinuaciones.

Como responsables identificó a los llamados “"Sierras"”, personal con cierto rango dentro de la corporación.

“"A mí no me han acosado hasta ahorita, a mis compañeras sí, no tengo el conocimiento de los nombres de ellos… son supervisores que nos checan. Las invitan a las compañeras a salir; más que nada, las tratan mejor que a uno que no les hace caso. Son militares retirados"”, detalló Daniela María Torres.

Narró que a ella, le dieron de baja el pasado viernes, sin importar que pasó sus controles de confianza.

Aprovechando que se encontraba de vacaciones, se las tomaron como faltas injustificadas y le anunciaron que ya no formaba parte de la Secretaría de Vialidad y Tránsito regiomontana.

“"Si no sales con ellos te tratan muy mal; me dieron de baja porque me mandaron de vacaciones y me están tomando como faltas las de las vacaciones; me están diciendo que no, que yo no estaba de vacaciones, no me quieren dar un comprobante… me están diciendo que no, nada más porque a los Sierras no les haces caso"”, explicó.

Agregó que la administración también se niega a pagarle el finiquito conforme a la ley, una situación que otros elementos han denunciado con anterioridad.

La representación legal de los oficiales anticipó que interpondrá las denuncias penales correspondientes por este suceso.

“"Hasta ahorita hay dos personas que se han quejado de esta situación, pronto vamos a presentar esas demandas; es violatoria de los derechos humanos cualquier situación de acoso o de presión, más si es en contra de las mujeres que trabajan allí.

“"A través de la presión los oficiales logran algunos favores. Obviamente quien se niega a esta situación ve reflejado un perjuicio en contra de su actividad profesional"”, refirió Arnulfo Solís, abogado de la Asociación de Tránsitos Jubilados y Pensionados.

El jurista consideró que esta semana podría entregarse la primera denuncia, aunque reconoció que las oficiales tienen miedo de que su queja se haga pública porque eso afectaría su vida personal y familiar.

Agregó que cada afectada deberá tomar la decisión de si presenta o no la demanda.

LUIS GARCÍA