28 de agosto de 2013 / 12:05 a.m.

Guerrero • Madres de familia buscan a tres jóvenes que desaparecieron de la Casa de Justicia que la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias tiene en la comunidad El Paraíso, en el municipio de Ayutla de los Libres.

El pasado 21 de agosto, elementos del Ejército mexicano, de la Marina Armada y la Policía Estatal irrumpieron en la Casa de Justicia de El Paraíso y se llevaron detenidos a por lo menos a 30 policías comunitarios, además de que abrieron la reja para liberar al menos 20 personas que ahí se encontraban sujetas a proceso de reeducación.

No se llevaron a todos, algunos fueron sacados por la propia policía comunitaria y hasta el momento se desconoce su paradero.

Es el caso de Lisandro Hidalgo Pérez, Abel Ramírez Espinosa y Nazario Méndez Ramírez, todos ellos vecinos de Tlatlauquitepec, comunidad del municipio de Atlixtac, donde el 23 de junio pasado se constituyó un grupo de la policía comunitaria, que se incorporó a la CRAC.

Ese día, Víctor Martínez Ramírez, ex presidente del Comisariado de Bienes comunales de Tlatlauquitepec, intervino en un acto público y dio a conocer el testimonio de su presunto secuestro de más de 20 días, tiempo en el que padeció tortura y su familia recibió la petición de cinco millones de pesos por el rescate, cantidad impagable para ellos.

Ese día señaló a varios de sus vecinos como partícipes del plagio, razón por la cual la comunitaria se organizó para ir a detenerlos. El resultado fue la captura de 12 personas que de inmediato fueron trasladadas a la Casa de Justicia El Paraíso.

Azael, Lisandro y Abel estaban sujetos a reeducación, acusados de participar en el secuestro del ex comisariado Víctor Martínez.

"Después del operativo que se hizo por parte de los militares, la cárcel del lugar ya ni existe, entonces estos tres menores están desaparecidos y tenemos miedo que los vayan a matar, porque no conocen al sistema de impartición de justicia", manifestó la señora Leonarda Pérez Tolentino, madre de Lisandro Hidalgo.

Comentó que una joven de nombre Ana María Villa, que fue liberada durante la incursión militar, relató que antes de que los militares ingresaran, a los que pudieron los amarraron y se los llevaron hacia el monte.

Indicó: "Los comunitarios tienen a más personas retenidas en algún lugar del monte, los pretenden utilizar como rehenes y nosotras estamos pidiendo el apoyo para localizarlos".

Olivia Espinosa Ibáñez, madre de Abel Ramírez, manifestó que las edades de los tres jóvenes oscilan entre los 14 y 15 años de edad, todos estudian la secundaria y los acusan de participar en el secuestro de un comisario, aunque también los tratan de relacionar con la muerte de un policía comunitario abatido a balazos en San Juan Copala.

Otros adolescentes que estaban en la Casa de Justicia de El Paraíso son Azael López Ramírez y Eduardo Hernández Ramírez, arraigados en un albergue para jóvenes con adicciones en el poblado de Cacahuatepec; sin embargo, los representantes niegan que en dicho lugar haya gente arraigada.

Aunque la Procuraduría General de Justicia del Estado facilitó a los padres de familia un oficio para que entren a platicar con los dos jóvenes, los directivos del organismo niegan que ahí tengan personas arraigadas.

"Nos dicen que los tienen porque no hay familiares que los reclaman, pero en la procuraduría no informan si están arraigados, en la Dirección de Averiguaciones Previas nos informan de un arraigo por 30 días, lo que tiene a las familias en la incertidumbre".

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN