12 de mayo de 2013 / 08:54 p.m.

Oaxaca • El presidente de la Cámara del Pequeño Comercio y Servicios (Canacope), Melitón García Torres, aceptó que muchos empresarios de ese gremio han sido víctimas de extorsiones por parte de diferentes bandas del crimen organizado.

Denunció que un 5 por ciento de sus agremiados han optado por el cierre de negocios, o por la reducción de su personal, luego de ser víctimas del llamado derecho o cuota de piso de que son objeto, o por diferentes extorsiones de tipo telefónica, sin dejar de mencionar que algunos han sido víctimas de secuestros.

El líder empresarial dijo que se han reunido en diferentes ocasiones tanto con el secretario de seguridad Pública, Marco Tulio López Escamilla, como con el procurador, Manuel de Jesús López, en la necesidad de que se atiendan las denuncias y se refuercen los mecanismos de seguridad para evitar que Oaxaca pierda la paz social.

Instó a las corporaciones policiacas, a los mismos mandos y titular de la Secretaría de Seguridad Pública a redoblar esfuerzos y estrategias para brindar una mayor vigilancia y no permitir que la paz social de Oaxaca se vea trastocada.

Recordó que en la actualidad, la situación económica del sector empresarial es difícil, sobre todo cuando desde el 2006 la economía de Oaxaca se ha visto debilitada; por lo que actividades ilícitas y provenientes del crimen organizado deben combatirse a fondo.

Por otra parte, aún cuando el sector empresarial toma sus previsiones para un posible paro indefinido del magisterio, como de las acciones radicales que anualmente acostumbran como parte de su jornada de lucha, Lavariega Torres instó al gobierno federal y estatal para poner su mejor empeño y dar una respuesta satisfactoria a este sector.

Demandó mayores apoyos al sector, como la entrega y dotación de créditos para reactivar la economía local, entre otros.

“Requerimos créditos a tasa fija sin intereses del llamado Fondo Oaxaca, que puedan permitir nuestra recuperación sin generarnos problemas que puedan llevarnos a la quiebra”, indicó.

Reconoció que la inseguridad, y las marchas, junto con los constantes bloqueos de calles por diferentes grupos de presión, han golpeado la economía de su sector.

“La gente no tiene empleo, y no tiene para gastar, por lo que nuestros negocios ven reducidas sus ventas”, consideró.

Afirmó que debido a la situación en los últimos 6 meses hubo entre 30 a 40 negocios que cerraron sus puertas, porque ya no tuvieron posibilidad de recuperarse.Otros comercios han optado por apretarse el cinturón, no invertir en su modernización para no sacrificar a su planta laboral.

Requirió respuestas de los gobiernos estatales y municipales que no han sabido dar respuestas a los reclamos de su sector.

OSCAR RODRÍGUEZ