RICARDO ALANÍS
30 de junio de 2013 / 01:40 p.m.

Escobedo.- • Vecinos del fraccionamiento Santa Martha, en el municipio de Escobedo, denunciaron que adquirieron a crédito pies de casa en 1996 con Fomerrey a un costo de alrededor de 25 mil pesos y 10 años después, en el 2006, el organismo de vivienda cedió los financiamientos a Banco del Bajío, que ahora les pretende cobrar más de 200 mil pesos.

María Angélica López Rosales, una de las personas que adquirió un crédito en 1996, expresó que han recibido llamadas por parte de un despacho de abogados que representa al banco, donde los amenazan para que liquiden su adeudo o de lo contrario los desalojarán.

"Tenemos un problema desde el 96, en que Fomerrey nos vendió unos pies de casa en obra negra, 27 metros de construcción a un precio de 25 mil pesos (sic), que el terreno costaba 14 mil 500 y la finca 14 mil 500, entonces duramos pagando 10 años a Fomerrey en mensualidades, en el 2006, nos dice Fomerrey que ya no nos va a recibir pagos, que paguemos a Banco del Bajío, fuimos a Banco del Bajío y no nos conocían, decían que no les debíamos y así anduvimos batallando".

"Somos personas de bajos recursos, personas mayores, nosotros quisiéramos que por medio de ustedes, de los medios interviniera el señor gobernador para que nos ayude, para que nos libere nuestras escrituras porque nosotros creo que ya pagamos más de 60 mil pesos, la casita costaba 25 mil. Van y toman fotografías y valoran las casas como las construimos nosotros, cada quien con nuestro sacrificio construimos las casas que tenemos y ahora nos las quieren vender así como tiene cada quien su casa", declaró López Rosales.

Comentó que son más de 100 familias las que se encuentran en esta situación y que no se explican el motivo por el que Fomerrey cedió los créditos a este banco.

Un grupo de afectados acudió a las instalaciones de este medio de comunicación donde al momento de la entrevista sacaron pancartas con frases de protesta por la situación que están viviendo.

Dijeron estar en la mejor disposición de llegar a un arreglo, pero que se tome en cuenta que son personas de escasos recursos.

"Anteriormente, éramos más de 500 personas ahí, pero quedamos menos porque a muchas las intimidaron, les quitaron sus casas, las desalojaron y muchas personas se fueron. Con esta situación a lo mejor somos como 100 o más.

"Al señor gobernador (le pedimos) que nos apoye de su parte, que nos liberen las escrituras o que paguemos una cosa mínima porque no podemos pagar más, pedimos el apoyo, casi del diario (nos hablan por teléfono para amenazarnos) a las seis de la mañana, a las 12 de la noche, a la una de la mañana se oía el teléfono, son los de Score", comentó.