18 de septiembre de 2013 / 12:25 a.m.

Chilpancingo de los Bravo • La rapiña, abuso en los comercios y los robos a casas habitación comenzaron a denunciarse conforme amainaron las precipitaciones generadas por el huracán “Manuel” en la capital del estado de Guerrero.

En varias tiendas de autoservicio, principalmente Aurrera se reportó que los empleados cerraron varias Horas para reetiquetar productos de la canasta básica, como agua, leche, carne, arroz y frijol.

Las compras de pánico comenzaron desde la tarde del lunes 16 de septiembre, a pesar de que los productos registraron incrementos de 30, 40 y hasta 50 por ciento.

Desde el domingo por la mañana los cajeros automáticos de la ciudad dejaron de prestar servicio, por eso los trabajadores que utilizan dicho sistema para hacer efectivos sus cobros no han podido sustraer su dinero.

El circulante se agota entre los habitantes de la ciudad.En algunos expendios de gasolina la magna se agotó desde la noche del lunes, los despachadores sirvieron solamente Premium.

En la central de abastos de la ciudad los tablajeros prendieron sus luces de alerta, pues en el rastro municipal se anunciaron afectaciones que tardarían hasta dos semanas en repararse.

Trabajadores reportaron que por la inundación provocada por la presa del Cerrito Rico, en las instalaciones no se pueden sacrificar reces ni puercos, de tal manera que en los mercados se vende solamente la carne que está almacenada en refrigeradores y cámaras frigoríficas.

Rapiña

El robo a las casas abandonadas durante la creciente del río huacapa se reportó desde la noche del lunes, principalmente en las colonias Morelos y Benito Juárez, consideradas con población de clase media.

En las dos primeras calles de la colonia Morelos el río se llevó dos casas y socavó los cimientos de una docena más, lo que generó el temor de todos los habitantes de la zona.

Entrada la noche, transportistas de unidades piratas comenzaron a rondar las calles no afectadas por la creciente del río para gritar a través de alta voces que la presa del Cerrito Rico estaba a punto de reventar, por lo que toda la colonia quedaría cubierta por el agua.

Horas antes, en muchas viviendas abandonadas por sus atemorizados propietarios aparecieron pintas en aerosol, los vecinos interpretaron que se trataba de marcas para indicar que se puede entrar a robadas sin complicaciones.

Los vecinos se organizaron para evitar los robos pero fue contraproducente.El ex alcalde de Chilpancingo, José Luis Peralta Lobato reportó que dos jóvenes armados con palos cuidaban sus casas y las de sus vecinos, pero fueron detenidos por la Policía Municipal sin justificación aparente.

El ex alcalde aseveró que dicha acción favorece la operación de los delincuentes y pidió la intervención de los mandos superiores, así como del Ejército.

“Llegan taxis piratas y comienzan a gritar que la presa se ha desbordado y que la zona será cubierta por el agua; en realidad quieren que nos salgamos de nuestras casas para que otros puedan entrar a robar, es un operativo muy bien preparado”, dijo el también ex diputado local.

La versión obligó al director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPACH), Luis Enrique Carbajal Neri a declarar que la presa no tiene riesgos de fisuras, que su nivel bajó en 30 centímetros y que no hay riesgos de desbordamiento.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN