ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN
27 de marzo de 2013 / 02:02 a.m.

Guerrero • El comandante de la Policía Comunitaria de San Juan del Reparo, municipio de Juan R. Escudero, Guadalupe Quiñonez Carvajal acudió a la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común (AMPFC) para denunciar el cobro de piso y la extorsión aplicada contra sus conciudadanos, minutos después fue ejecutado con tres tiros de gracia en la cabeza.

La ejecución se registró la tarde del lunes 25 de marzo, en tanto que la versión de la represalia fue dada a conocer por Martha Elva Garzón Bernal, titular de la Procuraduría General de Justicia (PGJ).

El hecho motivó que la madrugada del martes 26, al menos 2 mil integrantes del Sistema de Seguridad y Justicia Comunitaria se manifestaran sobre la cabecera municipal de Tierra Colorada y detuvieran al director de Seguridad Pública Oscar Ulises Valle García, a quien acusan de proteger una célula del crimen organizado que opera en dicha ciudad.

Al jefe policiaco lo detuvieron inicialmente junto con 8 elementos de la Policía Preventiva, los que posteriormente fueron liberados al no encontrar elementos de peso para relacionarlos con actividades delictivas.

Sin embargo, durante toda la jornada del martes se observó en la cabecera municipal un fuerte despliegue de policías comunitarios a bordo de camionetas y vehículos compactos, casi todos armados con rifles, pistolas y escopetas.

Casi en la tarde se incorporaron elementos de la Policía Ministerial, de la Preventiva del Estado, de la Policía Federal y posteriormente arribaron al lugar elementos del Ejército Nacional.

Denunció cobro de piso y lo mataron

En las instalaciones del ayuntamiento de Tierra Colorada, la fiscal Garzón Bernal ofreció una conferencia de prensa acompañada de la alcaldesa del lugar, Elizabeth Gutiérrez Paz y del líder de la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero (UPOEG) Bruno Placido Valerio.

“La información que tenemos, nos indica que él acudió a presentar unas denuncias sobre irregularidades que detectó, como cobro de piso y extorsión. Se presume que el homicidio de este comandante fue motivado por venganza, por el hecho de ir a hacer la denuncia ante la autoridad”.

Por esa razón, sostuvo que este martes las autoridades de la PGJ y la Policía Comunitaria (PC) armaron un operativo con el fin de encontrar al homicida de Quiñonez Carvajal, pero indicó que hasta el momento de la conferencia no se daba con el paradero.

Indicó que se esperaba que este mismo día se pudiera ubicar y detener al homicida.La alcaldesa Gutiérrez Paz decidió someter a consideración del cabildo la separación del director de Seguridad Pública Ulises Valle García, como una forma de garantizar que las investigaciones se desarrollen sin problemas.

El funcionario estaba en manos de la PC desde la mañana del martes, pero fue entregado a la PGJ para que inicie el procedimiento legal correspondiente, ya que sobre él existen señalamientos directos sobre la responsabilidad en varios delitos.

Por la muerte del comandante se integró la averiguación previa COLD/SC/02/052/2013, por el delito de homicidio provocado por arma de fuego, va contra quien resulte responsable.

Respecto a la forma en que se operó el crimen, la fiscal detalló: “El señor se presenta ante el MP para hacer unas denuncias sobre extorsión y cobro de piso, se va tranquilo pero la denuncia llega al conocimiento de personas que se sienten lesionadas por la información que aportó, por eso lo buscaron y los mataron en un taller de hojalatería”.

Enfatizó: “El señor tiene tres tiros de gracia en la cabeza, por lo que se presume que se trata de una venganza”.

La alcaldesa reconoció que ella designó a Ulises Valle como jefe de la Policía Preventiva, quien fue varios años agente de la Policía Ministerial y lo conoce desde hace muchos años, pues estudiaron juntos la secundaria.

Hasta la mañana del martes, la jefa del cabildo de Tierra Colorada dijo que se desconocía si en la cabecera municipal los habitantes eran cometidos a extorsión y cobro de piso.

Hay más implicados

El dirigente de la UPOEG, Bruno Placido Valerio señaló que el Sistema de Seguridad y Justicia Comunitarios (SSJC) tiene información de que en el municipio opera un grupo del crimen organizado.

“Sabemos que hay más gente involucrada, la gente de la zona nos está dando datos; no andamos a ciegas y tenemos los elementos para actuar, pero queremos dar con quienes mataron a nuestro comandante”.

Placido Valerio anticipó: “Nosotros venimos a resolver problemas y no a generarlos, vamos a esperar a lo que diga la gente, pero si está de acuerdo nos quedamos a reinstalar el orden”.

Sostuvo que los casi 2 mil hombres armados de la UPOEG llegaron para ubicar y detener al asesino de su comandante, pero añadió que si la población de ese municipio lo quiere, se van a quedar para hacer un trabajo similar al de Tecoanapa, Ayutla, Copala, San Marcos y Cruz Grande.