18 de julio de 2013 / 11:52 p.m.

Cuernavaca • La Procuraduría General de Justicia (PGJ) tiene en la georeferenciación telefónica y en los videos carreteros sus recursos más sólidos para lograr la localización de los siete capitalinos que desaparecieron en el estado el pasado seis de julio, a donde acudieron a pasar unos días y a entablar una presunta negociación para el intercambio de propiedades con la principal sospechosa del hecho.

A doce días de la desaparición de los siete capitalinos en tierras morelenses, la dependencia no tiene datos firmes o precisos del paradero de las seis personas y la sospechosa, así como de la pareja de ésta, que los habría recibido en el poblado de Oaxtepec y con la que los visitantes pasarían unos días de asueto y también harían un negocio.

La desaparición de las tres parejas y de la mujer, identificada como "Perla" se concretó el pasado seis de julio, luego de haber llegado a Oaxtepec, aproximadamente a las diez u once de la mañana. Según la versión de una de las hijas de un matrimonio desaparecido, Perla se llevó a tres adultos "a ver unos terrenos" y luego regresó por los otros cuatro, diciéndoles que los primeros "habían tenido un accidente".

Las seis menores, de entre 9 y 16 años, se quedaron en la propiedad que no ha podido ser ubicada, y el siete de julio fueron localizadas dormidas, al interior de uno de los vehículos de las familias desaparecidas, en el centro de Puebla. Según ellas, un hombre las trasladó hasta allá.

De acuerdo con Adriana Pineda Fernández y Rolando Bon López, Subprocuradores General de Justicia y de Investigaciones Especiales, los fiscales del caso sólo han tenido en la hija de una de las víctimas, una menor de 13 años de edad, a la única testigo presencial de los hechos, lo que ha dificultado el avance de las investigaciones, toda vez que la adolescente sólo ha podido identificar a la persona que los encontró al llegar al poblado de Oaxtepec, el primer punto a donde fueron recogidas las tres familias y el interior del inmueble a donde llegaron. Nada más.

De los primeros recorridos con la menor y las autoridades, la policía sólo pudo identificar una calle y algunos inmuebles por donde pasaron antes de llegar a la casa de donde fueron sustraídos sus familiares. Se trata, informaron los funcionarios, de la colonia El Hospital, en el municipio de Cuautla, a unos veinte minutos del primer punto a donde arribaron en poblado de Oaxtepec, municipio de Yautepec, por lo que han establecido que una de las líneas de investigación es el "tránsito", dado que las menores hijas de las tres familias visitantes, fueron localizadas en la ciudad de Puebla.

De acuerdo con la versión de los encargados de la investigación, además de ubicar la casa a donde llegaron ese seis de julio, para la indagatoria es preciso saber si la principal sospechosa, una mujer llamada Perla, quien cuenta con antecedentes penales y un ingreso a la cárcel durante dos años por delitos contra la salud, robo y robo de vehículo, en realidad vivía en Oaxtepec o si los citó ahí como parte del engaño del que final fueron objeto las víctimas.

Las autoridades especificaron que las tres familias arribaron al estado de Morelos en tres vehículos, dos compactos y una camioneta color arena, misma que está desaparecida, pues se cree que en ella finalmente fueron trasladados los desaparecidos. En tanto, uno de los vehículos pequeños aún está en poder de las autoridades de Puebla, en cuya ciudad capital fueron encontradas dormidas las seis hijas menores –de entre 9 y 16 años de edad-- de estas familias.

Hasta el momento, la PGJ sólo cuenta con fotografías de los desaparecidos y con un retrato hablado del hombre que pasó a recogerlos al balneario "El Olímpico" de Oaxtepec, punto inicial de la travesía de los visitantes, tras su salida de la colonia Agricola Oriental de la delegación Iztacalco.

Según Bon López, la policía ha recorrido el pueblo de Oaxtepec, así como los diferentes pueblos cercanos a éste y a la cabecera municipal Yautepec, y se amplió la búsqueda al municipio de Cuautla de acuerdo con los tiempos que la testigo refiere haber permanecido en camino rumbo a la casa donde llegaron ese seis de julio.

Asimismo Pineda Fernández aseguró que la PGJ no ha esperado a que se concluyan los tiempos formales de los trámites de solicitud de cooperación con a Procuradurías de Justicia del Distrito Federal y Puebla con el fin de que aporten datos y se sumen a la indagatoria, donde será determinante la participación de las empresas de telefonía a ls que ya le han solicitado las coordenadas en donde estuvieron las víctimas antes de desaparecer, debido a la falta de información precisa por parte dela única testigo.

De acuerdo con la indagatoria, los visitantes que mantienen el estatus jurídico de desaparecidos, se dedican al comercio y dos de las presuntas víctimas conocían a la única imputada Perla Rosalía Recillas Camacho, desde hacía trece años. Sin embargo, ni familiares del DF y mucho menos la testigo pueden referir a dónde acudirían a pasar los días de asueto a Morelos, si la imputada y su pareja vivían o trabajan en Morelos y mucho menos si aquí tenían propiedades.

Cabe destacar que la dependencia no cuenta con indicios suficientes para construir un móvil, no obstante los datos prefiguran que Morelos pudo haber sido paso de un hecho que se cometió en otro estado o que todos, en conjunto, hayan sido víctimas de otro grupo, ya que los presuntos implicados tampoco aparecen.

DAVID MONROY