17 de octubre de 2013 / 01:42 a.m.

El subcampeón mundial en gimnasia artística, Daniel Corral, aseguró que el logro histórico conseguido en el Mundial de la especialidad en Bélgica es producto del gusto que tiene por el deporte y no por una obligación.

Sincero en cada una de sus declaraciones, el ensenadense se mostró contento por lo hecho por la gimnasia mexicana y por pasar a la historia al ser el sexto competidor nacional en recibir el galardón que otorga la Federación Internacional de Gimnasia, como "deportista de talla mundial".

A unas semanas de su histórica hazaña en el caballo con arzones, Corral Barrón dijo que luego de varios años de estar en este deporte, al fin pudo ver cristalizado el sueño de estar entre los mejores del mundo.

"Me siento contento por esto, pero no es una obligación, esto lo hago por el gusto de estar en el deporte. Desde los tres años y medio estoy en la gimnasia y hasta ahora se comienzan a hacer realidad mis sueños", aseguró Corral.

El nativo de Ensenada, Baja California, es considerado el segundo mejor competidor del mundo y de América en el caballo con arzones.

Detalló que ahora tiene como objetivo mejorar lo hecho en este año en 2014, cuando, además de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, está el Campeonato Mundial, el cual, desde su punto de vista, es el más importante del año que viene.

"No hay competencias chicas, pero para el 2014, más allá de los Centroamericanos, está el Mundial, el cual es un paso para estar en los Juegos Olímpicos", expuso.

Aunque no se siente como el mejor gimnasta de México, Daniel Corral está inmerso en su momento, sabe que tiene en sus manos lo mejor para seguir adelante y aunque está considerado para el Premio Nacional del Deporte 2013, eso no le inquieta.

"No está en mis manos. Tengo incertidumbre de qué se siente ser nominado, debo vivir ese momento, pero no está en mis manos saber si lo obtengo o no", añadió.

Corral Barrón, quinto lugar en Londres 2012, añadió que los resultados obtenidos son producto del trabajo de mucha gente, entre ellos, su familia y su entrenador Óscar Aguirre, quien lo ha llevado a estar entre los mejores del mundo.

Pero para este momento, el gimnasta ha pasado una serie de situaciones adversas, las cuales ha sabido vencer, como en 2007, cuando en el Mundial en Alemania no logró clasificar a los Juegos Olímpicos Beijing 2008.

"En ese momento -recordó- pensé en el retiro y gracias a mis padres me di otra oportunidad y ahora estoy muy contento".

Los logros de Corral le han dado un lugar en la historia del deporte mexicano y por eso desea trascender, a pesar de las lesiones con las cuales vive todos los días, todo por estar entre los mejores del mundo.

Notimex