6 de abril de 2013 / 04:25 p.m.

Chilpancingo • La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) se alista para retomar las calles, luego del desalojo que sufrió por parte de elementos de la Policía Federal (PF) en la Autopista del Sol.

Se dan cita nuevamente los maestros para marcha, tras cerrar el día de ayer la autopista del sol, se ubican frente al auditorio en el cual se está llevando a cabo la toma de protesta del nuevo rector Javier Saldaña. 

Vía mensajes de celular, los profesores reagrupados en su campamento dieron a conocer que iniciarán una marcha a partir de las once de la mañana y que esta tendrá como punto de partida las inmediaciones del museo interactivo La Avispa, sobre el boulevard René Juárez Cisneros.

Se espera que participen grupos de padres de familia que desde la noche del viernes, a pocas horas de ocurrido el desalojo se acercaron al campamento de los mentores para expresarles su solidaridad.

También se han sumado estudiantes de las nueve normales públicas del estado, así como colectivos culturales de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), que ya manifestaron su inconformidad contra la arremetida policiaca, ¡es cierto, nos golpearon, pero no nos derrotaron!

Es la consigna que se escuchó con fuerza durante la noche del viernes en la colonia Burócratas de Chilpancingo, en donde los mentores se concentraron para reorganizarse y preparar una respuesta al desalojo para este sábado.

Confirmaron que durante el desalojo la PF detuvo a Mario Dorantes Torres, de 35 años y originario de la comunidad de La Cienega, perteneciente al municipio de Malinaltepec y Raymundo Ramírez Moreno de 52, quien llegó desde Metlatonoc para sumarse a las protestas.

Junto a los profesores fue detenido un menor de 15 años, del que se sabe radica en la comunidad de Petaquillas, en Chilpancingo.

Antes de la medianoche, la CETEG confirmó que el profesor Raymundo Hernández, quien vestía una camisa color verde pistache durante el desalojo fue liberado y que ya estaba en el campamento.

De acuerdo a Manuel Rodríguez, integrante de la Comisión Política de la coordinadora en la Montaña, personal de la PF ofreció liberar a profesor Ramírez Moreno a cambio de que les permitieran llevarse a dos agentes que estaban internados en la clínica del ISSSTE, ubicada a pocos metros del campamento.

"Nos pidieron permiso para pasar por nuestro campamento pero no los dejamos, les dijimos que buscaran otro acceso y se los llevaran. Nuestro compañero Manuel ya está de regreso con nosotros".

Mario Dorantes permanecía en la clínica del ISSSTE, pero Manuel Rodríguez esperaba que su compañero fuera dado de alta la mañana de este sábado.

Poco después de recibir al mentor de Manilaltepec, los profesores entregaron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Coddehum) a Sabino Veles Velázquez, coordinador de grupo de la Policía Ministerial, quien fue sorprendido cuando se infiltraba entre el contingente de maestros justo en el momento del desalojo.

"Este sujeto se encontraba en medio de los compañeros que se estaban manifestando, estaba armado con una pistola escuadra marca Beretta, calibre 9 milímetros", indicó una profesora encargada de hacer a entrega del agente.

Junto al arma se canalizaron a la Coddehum dos cargadores abastecidos con 15 cartuchos útiles cada uno, más un tiro que iba en la recámara del arma.

El ministerial fue tomado por el visitador de la Coddehum Hipólito Lugo Cortés, quien lo retiró del campamento a bordo de una camioneta oficial.

“Yo estaba armado porque esa es mi obligación cuando estoy de servicio: yo recibo una indicación de observar que hace el helicóptero de la Policía Federal sobrevolando; que arroja sobre los maestros y después del desalojo me tocaba ver hacia donde se irían, eso era lo que me tocaba hacer”.

"Ellos venían del carril sur a norte de la carretera, yo estaba en el camino hacia el reclusorio, en el sentido de norte a sur".

Fue el cuarto infiltrado que los cetegistas detienen y entregan a las autoridades, aunque los tres anteriores; dos del jueves y uno del miércoles eran elementos de la Policía Federal

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN Y ADRIANA ESTHELA FLORES