31 de mayo de 2013 / 02:30 p.m.

México • La fotografía de Sebastián Chirino Romero, de 16 años, ha comenzado a invadir las redes sociales desde su desaparición: el 19 de mayo. Lo último que se supo de él fue que salió de la estación del Metro Velódromo, Línea 9, cuando se dirigía a la casa de su padre.

De acuerdo con su madre, Jacqueline Romero, se reportó la desaparición de Sebastián desde el 20 de mayo ante el Centro de Apoyo a Personas Extraviadas y Ausentes (Capea) de la Procuraduría de Justicia del DF y desde hace 10 días ha suplicado que emitan la Alerta Ámber, la cual le han negado por “faltas de pruebas”.

“Solicité la Alerta Ámber, pero en Capea me están dando muchas vueltas, dicen que no se puede emitir en mi caso, pero les digo y les suplico que están todas las evidencias. Está en riesgo y tenemos indicios de algunas personas”, denunció la madre de Sebastián.

Pero la batalla de Jacqueline no solo ha sido por encontrar a su hijo y convencer a las autoridades de que se trata de una desaparición, sino que otra línea de investigación, que ella misma ha realizado, señala a un maestro de la secundaria 13 Enrique C. Olivares, en la colonia Miravalle, Benito Juárez, que un día después de la desaparición de su hijo viajó a Tijuana a una olimpiada escolar.

Sin embargo, localizar al profesor ha sido su peor viacrucis, porque en la dirección del plantel ni siquiera le proporcionan el número de teléfono del profesor, pese a que Capea lo solicitó para realizar las investigaciones, que por el momento siguen detenidas. “No podemos avanzar porque los datos no han llegado”, aseveró.

El profesor, de nombre Édgar, se encuentra en Tijuana, Baja California, en las supuestas olimpiadas que se realizan desde el 20 de mayo. “Es lo único que me informan en la escuela”, detalló la madre.

“En 10 días no hemos podido hablar con ese profesor, en la dirección de la escuela dicen que no me pueden pasar los datos porque son confidenciales por un protocolo de la Secretaría de Educación Pública, pero la petición ya se hizo por Capea y aún así no me los quieren dar y estoy desesperada.”

La única conclusión a la que ha llegado, “por el peligro en el que está mi hijo, es probable que lo estén encubriendo”.

En este momento, de acuerdo con la mamá, ya se agotaron las posibilidades e incluso ingresaron al Facebook de Sebastián y le preguntaron a sus amigos, pero ninguno sabe nada.

Chirino desapareció después de una discusión que tuvo con su madre la mañana del 19 de mayo, cuando no le permitió participar en la carrera atlética que se realizaría sobre Paseo de la Reforma.

Incluso, recuerda la madre, “ese mismo día el profesor que está en Tijuana llegó a la escuela y preguntó si no había más niños listos, pero mi hijo le contestó que no y se fue sin decir nada”.

En Capea continúan las investigaciones, el único registro que se tiene de Sebastián es el de la cámara del Metro donde se aprecia a Sebastián caminando solitario y abandonando la estación de la Línea 9, rumbo a la casa de su padre, a la que nunca llegó.

ALEJANDRO MADRIGAL