2 de mayo de 2013 / 01:34 p.m.

 Las autoridades federales estadunidenses detuvieron a 13 personas relacionadas con una red de esclavitud sexual que obligaba a jóvenes mexicanas a prostituirse en Nueva York y Nueva Jersey.

Preet Bharara, fiscal federal de Nueva York, y James Hayes, director general de Inmigración y Control de Aduanas, anunciaron el arresto de 13 individuos por su presunto rol en tráfico sexual y red de prostitución, donde explotaban a docenas de mujeres.

Los detenidos son acusados de tráfico sexual, trasportación interestatal para la prostitución, uso de instalaciones interestatales para promoverla, obstrucción de la justicia, posesión de pornografía infantil y reingreso ilegal.

Nueve de los acusados ya están en custodia, entre ellos Isaías Flores Méndez, David Vásquez Medina y Carlos García de la Rosa.

Juana Lucas Sánchez, otra de las acusadas, fue arrestada en Delaware.

En conexión con los arrestos, el Departamento de Seguridad Nacional de Investigación ejecutó órdenes de cateo en seis locaciones, incluidos cuatro burdeles en Yonkers, Pourghkeepsie, Newburgh y Queens.

El fiscal Preet Bharara dijo que “con promesas de una mejor vida, los miembros de este grupo atraía a sus víctimas a los Estados Unidos y eran sometidas a un infierno. Eran forzadas a volverse esclavas sexuales y vivían en difíciles condiciones, amenazadas, con abuso verbal y violencia sexual cuando se resistían, incluso, cuando no.”

Las autoridades dijeron que algunas de las mujeres eran llevadas a granjas en Nueva Jersey, donde cada una era forzada a tener relaciones sexuales con hasta 25 trabajadores agrícolas por día.

Señalaron que los clientes pagaban 30 dólares por 15 minutos de sexo. Las mujeres se quedaban con 15, pero por lo general eran obligadas a dárselos a lenones.

Otras trabajaron en prostíbulos ubicados en departamentos sucios en barrios pobres de Nueva York, que promocionaban sus servicios con chica cards, tarjetas que se reparten en las esquinas para atraer clientes.

La investigación es una de varias con el propósito de “bloquear el repugnante corredor de tráfico sexual” que se usa para explotar a víctimas de Tenancingo, Tlaxcala, México, dijo James Hayes, director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Nueva York.

Tenancingo ha sido desde hace tiempo refugio de proxenetas que utilizan una combinación de amenazas, abusos y promesas incumplidas de matrimonios y trabajos para poner a víctimas inocentes, algunas apenas adolescentes, en un camino a la esclavitud sexual en la Ciudad de México y en grandes urbes de Estados Unidos.

En entrevista con los investigadores, una mujer no identificada describió cómo, cuando se negó a trabajar en prostíbulos ubicados en Queens y Yonkers, a ella y a su hijo los dejaron a la intemperie en una fría noche de invierno.

Dijo a las autoridades que su proxeneta, creyendo que estaba embarazada, la obligó a tomar drogas para inducir un aborto.

Otra mujer relató cómo se involucró sentimentalmente con un hombre que la llevó a EU solo para descubrir que se ganaba la vida explotando prostitutas en Nueva Jersey para tener relaciones sexuales con trabajadores agrícolas.

ClavesLa sentencia

Si son declarados culpables, algunos de los acusados enfrentan cadena perpetua. La evidencia incluye escuchas telefónicas de clientes y proxenetas que regatean sobre los precios.

Entre los detenidos se encuentran Isaías Flores-Méndez, David Vásquez Medina, Carlos García de la Rosa y Juana Lucas-Sánchez, mientras que Pánfilo Flores Méndez sigue prófugo.

Algunas de las mujeres eran trasladadas a granjas en Nueva Jersey, donde cada una era forzada a tener relaciones sexuales con hasta 25 trabajadores agrícolas por día.

 — AGENCIAS