18 de febrero de 2013 / 02:38 p.m.

Monterrey • La Asamblea del PAN de Monterrey puso de manifiesto una nueva lucha de poder, ahora entre la llamada neocúpula del partido y la corriente autodenominada División del Norte, cuya fuerza principal radica en la cantidad de adeptos en la nómina del municipio regio.

El registro de asistentes al evento en el Club de Leones inició a las 10:00 en medio de rumores sobre un posible boicot para reventar la sesión por parte de la División del Norte.

Al paso de los minutos las versiones se hicieron realidad, según panistas consultados.

Militantes ya registrados tuvieron que volver a hacer fila para mantenerla viva en espera de que sus compañeros arribaran al lugar y reunir así el quórum necesario, estimado en poco más de 500 asistentes.

Una empleada de la administración, que pidió el anonimato por temor a represalias, reveló que desde el pasado jueves fue amenazada por mandos del municipio para que no acudiera al evento en el que se refrendaría a la actual dirigencia e insacularía a los delegados a la Asamblea Nacional.

“"Era un secretario, no recuerdo el nombre (…), me localizaron y me dijeron que no me presentara aquí a la asamblea, me dijeron que si yo venía me atuviera a las consecuencias, no sé qué consecuencias vayan a pasar, yo lo veo como una amenaza.

“"Yo sí estoy bien asustada, de hecho estoy nerviosa porque yo por convicción estoy aquí como miembro activo del PAN y pues tengo miedo, no sé que vaya a pasar en estos días"”, indicó.

Una hora y 40 minutos después de abierto el registro finalmente se logró el quórum e inició la sesión, momento que líderes y referentes de la neocúpula aprovecharon para ufanarse en privado del triunfo conseguido.

La situación ya despertó la alerta de la dirigencia estatal panista, que ayer advirtió mediante su presidente José Alfredo Pérez Bernal que ningún grupo se encuentra por encima del partido, pero dijo desconocer si se intentó reventar la asamblea.

“"Son distintas manifestaciones que se dan al interior del partido, propiamente he estado siguiendo con atención las notas de los reportajes que han estado elaborando, hay un límite para todo esto.

“"Nada está por encima del partido, por supuesto que no lo permitiríamos ni lo vamos a permitir, en ese sentido, si se agrupan y se denominan como quieran llamarse, pues es una expresión muy de las personas que ahí decidan participar"”, manifestó.

Al insistir en que estos operativos para evitar una sesión no son propios del PAN, el líder albiazul pidió a quienes tengan conocimiento de ello presentar una denuncia formal ante los órganos del partido.

En tanto, el presidente panista en Monterrey, Enrique Pérez Villa, advirtió que al evento asistieron “los verdaderos militantes”.

“Fue una fiesta panista, vinieron los panistas de corazón, se completó el quórum (...), espero que no (hubiera operativo para reventar sesión)”, comentó Pérez Villa.

En la asamblea destacaron las ausencias de la alcaldesa Margarita Arellanes, sus principales secretarios de Gabinete y una buena parte de los regidores panistas por Monterrey.

Claves

La disputa que viene

-A la asamblea municipal no acudieron la alcaldesa Margarita Arellanes ni nadie de su equipo cercano.

-Los organizadores tuvieron que valerse de artimañas para retrasar el cierre de registros en tanto llegaba más gente a completar el quórum.

-La dirigencia estatal se manifestó inquieta por las versiones de grupos que operan al interior, y advirtió que ningún grupo está por encima del partido.

LUIS GARCÍA