4 de mayo de 2013 / 03:35 p.m.

México • La Universidad Nacional Autónoma de México no negociará las denuncias interpuestas ante la Procuraduría General de la República contra quienes mantuvieron tomada la torre de Rectoría durante 12 días, por el contrario, el rector José Narro Robles dejó en claro que la máxima casa de estudios buscará que los hechos no queden impunes.

Luego de participar en el foro de análisis para la implementación de la Ley General de Trata de Personas, organizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el rector explicó que en el encuentro únicamente se abordarán los temas académicos, como es el plan de estudios del Colegio de Ciencias y Humanidades, pero tampoco habrá espacio para la petición de reinstalar a cinco alumnos del CCH plantel de Naucalpan.

“En la mesa no está a discusión el tema de las sanciones impuestas por el Tribunal o las denuncias presentadas por la Universidad”, enfatizó Narro Robles.

Asimismo, reiteró que no desistirán en las denuncias interpuestas y aseguró que han presentado en tiempo y forma elementos contundentes para que las autoridades actúen: “La UNAM no quiere profundizar en los problemas, pero tampoco quiere que esto quede en la impunidad”.

Luego de que el miércoles pasado los encapuchados liberaron rectoría, la Universidad se ha enfocado en realizar un inventario de las pérdidas materiales, las cuales hasta el momento no se han terminado.

“Estamos haciendo la valoración completa, el inventario de daños y pérdidas patrimoniales y universitarias. Hay avances, pero no hemos concluido el inventario y menos la cuantificación de las afectaciones”, dijo.

Narro Robles calificó de indignante los daños y pérdidas de objetos universitarios, así como de obras que son Patrimonio Cultural de la Humanidad.

“Sumado a los daños en la imagen de la casa de estudios, hay que sumar la pérdida de tiempo, de servicios y materiales. Sí hubo, y por supuesto que indigna”.

Finalmente, reiteró que está en la disposición de entablar un diálogo respetuoso, responsable, inteligente e informado con la comunidad universitaria, el cual tendrá como objetivo ser un espacio para plantear las diferencias en materia académica.

Explicó que durante la negociación para liberar el edificio de la Rectoría se estableció que las pláticas las mantendría con universitarios no embozados y que lo convenido siempre fue discutir todos los asuntos de orden académicos relacionados con la casa de estudios.

A lo largo de la semana, el gobierno federal ha dejado en claro que durante el tiempo que los embozados mantuvieron tomada la Rectoría hubo un diálogo permanente con el rector de la UNAM.

En particular, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, declaró que fue un tema del cual el gobierno federal estuvo pendiente para actuar con el uso de las fuerzas federales en el momento que así lo determinara José Narro; sin embargo, este último siempre se inclinó por la vía del diálogo.

El pasado 23 de abril el Tribunal Universitario expulsó a cinco de 15 alumnos involucrados en los hechos violentos ocurridos en el plantel CCH Naucalpan los pasados 1 y 5 de febrero, al manifestarse contra el nuevo plan de estudios de esa institución.

La exigencia de la reincorporación de los cinco alumnos fue lo que provocó que el pasado 19 de abril un grupo de encapuchados irrumpiera en la torre de Rectoría.

Otras de las demandas de los embozados es discutir con las autoridades el plan de estudios por el cual se manifestaron en febrero pasado, así como desistirse de las denuncias penales en su contra.

LILIANA SOSA