9 de febrero de 2013 / 03:50 a.m.

Apodaca • Hasta el momento, la Agencia Estatal de Investigaciones no cuenta con datos que hagan presumir que el crimen del supervisor de un casino, ocurrido en Apodaca, tenga relación con la delincuencia organizada.

Por medio de las indagatorias y cuestionamientos que se han practicado a familiares y personas cercanas, la autoridad casi ha descartado que la víctima hubiera estado ligada a actividades ilícitas.

Por tal motivo, los agentes del área de Homicidios suponen que el fondo de los hechos es un problema personal que pudo haber tenido el ahora occiso.

No se descarta una venganza, y tampoco que el incidente tenga tintes pasionales, aunque el caso es manejado con total hermetismo por parte de la policía.

Dentro de la averiguación existe el testimonio de algunos vecinos del joven fallecido, quienes manifestaron que el asesino se desplazaba en un automóvil azul marino, al parecer un Impala.

Por la forma en que ocurrió el crimen, y por el tipo de arma utilizada, el Ministerio Público casi ha descartado la presencia de la delincuencia organizada en estos hechos.

El cuerpo de Edson Esaú Gómez Sepúlveda, de 26 años de edad, fue velado hasta las 15:00 horas del viernes en una funeraria de Apodaca, para después sepultarlo en un panteón de la misma localidad.

Gómez Sepúlveda, quien se desempeñaba como supervisor de piso en uno de los casinos Las Palmas, fue descrito por sus conocidos como una persona tranquila, amable y aparentemente sin problemas serios.

El joven tenía ya varios años laborando en el casino, donde inició como cajero. Cursó estudios profesionales en la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

Gómez Sepúlveda fue asesinado alrededor de las 6:00 horas del jueves 7 de febrero, cuando llegaba a su casa, ubicada en la calle Eucalipto, entre Bernardo Reyes y Avenida Santo Domingo, en la colonia Arboledas del Mezquital, en Apodaca.

Acababa de estacionar su automóvil Seat Ibiza de reciente modelo, cuando un desconocido lo atacó y le disparó en al menos siete ocasiones con un arma corta.

Como evidencias, las autoridades encontraron en el sitio del homicidio al menos siete casquillos percutidos calibre 9 milímetros.

Agustín Martínez