23 de febrero de 2013 / 05:31 p.m.

Monterrey.- • Como una persona tranquila, reservada y sin problemas con nadie, describió al supuesto secuestrador Agustín Ramos Trejo, el hombre que le rentaba el cuarto en la colonia Larralde.

De 84 años de edad y materialmente atado a una silla de ruedas, el propietario de la vecindad dijo desconocer el operativo que implementó el grupo Antisecuestro, de la Procuraduría estatal, para detener a Ramos Trejo y a sus dos cómplices mujeres.

Indicó que no sabía que en la diminuta habitación, ubicada cerca del cruce de General Anaya y Guerrero, las tres personas mantenían secuestrada a una niña de tan sólo un año de edad.

Don Esteban comentó que Ramos Trejo llegó a la vecindad desde hace aproximadamente tres años, en compañía de su pareja, Hortencia Hernández Valencia, de 24 años de edad.

Puntual y cumplido, pagaba una renta semanal de 350 pesos por el cuarto de dos por cuatro metros, amueblado sólo con un viejo camastro y un par de sillas.

El octogenario nunca escuchó ruidos ni escándalos, e inclusive el joven, originario de la Huasteca potosina, no acostumbraba escuchar música a alto volumen ni ingerir bebidas alcohólicas.

Dentro de la habitación había restos de alimentos y platos desechables sucios, lo que evidencia que las personas vivían en forma insalubre.

Lucía Trejo Hernández acostumbraba alojarse con la pareja durante los fines de semana, cuando salía de su trabajo como empleada doméstica en una residencia del sur de Monterrey.

Por el momento los tres detenidos se encuentran a disposición del Ministerio Público en espera de que les resuelvan su situación jurídica.

Mientras tanto, las propias autoridades reportaron que la menor de un año, rescatada la noche del pasado jueves en el pequeño cuarto de la colonia Larralde, se encuentra en buenas condiciones de salud.

En otro cuarto de la misma vecindad, hace menos de un año fue asesinada una mujer, en un caso que hasta el momento permanece sin solución por parte de las autoridades.

AGUSTÍN MARTÍNEZ