24 de marzo de 2014 / 10:23 p.m.

Un sacerdote católico y astrónomo, el belga George Lamaître, fue el primero que hipotetizó la posibilidad de que el universo estaba comprimido en un pequeño punto, el "átomo primordial" en 1927. Llamando a este principio de los tiempos el "día sin ayer".

Años después, el astrónomo estadounidense Edwin Hubble descubrió que las galaxias se alejan de nosotros a gran velocidad. Observando que cuanto más lejos están de nosotros más rápido se alejan.

En 1948, el físico de origen ruso George Gamow junto a sus colaboradores estadounidenses Ralph Alpher y Robert Herman, hicieron los desarrollos matemáticos pertinentes para dar forma de teoría científica a esta idea.

El modelo de Gamow empezaba una fracción de segundo después del Big Bang. Según sus cálculos en ese momento el universo tenía una temperatura de 10 billones de grados y era una sopa primigenia la denominó hílem, término que ya usaban los filósofos de la antigua Grecia.

Según el equipo, la primera luz surgió cuando la temperatura disminuyó, circunstancia que permitió a los fotones, viajar.

Esto sucedió cuando el universo era ya un bebé y tenía poco más de 380 mil años de edad.

Gamow acertó en casi todo, pero su colaborador Alpher calculó que la etapa de síntesis de elementos duró poco más de 20 minutos y que le 99 por ciento de los elementos que se formaron eran helio e hidrogeno. El resto eran trazas de litio y berilio.

Agencias