20 de septiembre de 2013 / 09:29 p.m.

El actor, productor y director mexicano Diego Luna, que en su próxima película rescata la figura del activista por los derechos de los campesinos en Estados Unidos César E. Chávez, asegura que aunque este país refuerce su frontera con México esto no podrá detener la necesidad de la gente de sobrevivir.

Y precisamente de la supervivencia de la comunidad mexicana asentada en EE.UU. y de los prejuicios que soporta debido a la ignorancia versará "Chávez", un largometraje dirigido por Luna que cuenta la batalla de este líder sindical de origen mexicano que logró que una comunidad olvidada tuviese la atención de un país entero.

"He brincado muchas veces esa frontera, mi hijo nació en Estados Unidos, también es mexicanoestadounidense, tiene los dos pasaportes, con esta película pretendo acercar esta comunidad a sus vecinos", asegura Luna en una entrevista con Efe con motivo de su participación en el encuentro "Times Talks" que el periódico The New York Times organizó anoche en el teatro Español de Madrid.

Siente la necesidad de contar una historia que Estados Unidos ha condenado al olvido y que habla de la "doble moral" de este país y en concreto del estado de California donde se desarrolla la lucha de estos trabajadores liderados por César E. Chávez (1927-1993).

"Por un lado California es uno de los estados más fuertes, de las economías más sólidas, y por otro vive ignorando la realidad de sus trabajadores del campo", comenta Luna que ha participado en películas como "Y tu mamá también" o "Mi nombre es Harvey Milk".

"Chávez" habla de la epopeya de un movimiento que tenía por armas las ideas, que se caracterizaba por la defensa de la no violencia y que empleaba el boicot como herramienta cambio. Unos instrumentos con los que obligó a los empresarios a sentarte a negociar después de que los consumidores apoyasen el boicot a la uva de California.

"Es tremendamente inspirador, hacen falta movimientos como el de César Chávez. Si hay alguna oportunidad de que los movimientos generen un cambio es logrando involucrar a gente que aparentemente no tiene nada que ver con ellos", sostiene.

Exalta una revuelta de la que "aún queda rastro", ya que tras aquella campaña exitosa de Chávez, "hay gente que se sigue resistiendo a comprar uvas de California porque recuerda que detrás de ellas se esconde una injusticia".

Pretende así hacer reflexionar al espectador sobre el origen y las condiciones laborales en las que se han extraído los alimentos que come a diario, así como de las injusticias que Estados Unidos ha cometido para llegar a ser una potencia mundial, intentando generar sobre ello un debate que califica de necesario para el país.

Trata de concienciar a la sociedad de la responsabilidad que se tiene como ciudadano, algo que a veces "ignoramos" y que debería guiar nuestra acción, "también como espectadores", señala. "Es grave cuando el público habla de forma despectiva del cine, tiene que ser consciente de que si compras un boleto estás permitiendo que eso exista", argumenta.

Además de director y productor, Diego Luna también es actor y la última película en la que ha participado "Elysium" es un largometraje de ciencia ficción que aparentemente tiene poco que ver con "Chávez". Sin embargo, tratan, según Luna, dos historias muy similares, ya que "la ciencia ficción es una gran herramienta para cuestionarse el presente".

"A veces es menos doloroso, es más sencillo invitar a la reflexión cuando se plantea la realidad en el año 2150 que en la actualidad", reflexiona Luna sobre una película que dirige Neill Blomkamp y que plantea un mundo futurista dividido en dos grupos bien diferenciados: ricos y pobres.

Y es que la desigualdad también sirve de argumento en esta cinta que aunque se traslade al futuro "bien se podría narrar hoy porque un mundo como el de 'Elysium' existe en México y seguramente también en Madrid".

EFE