18 de mayo de 2013 / 11:26 p.m.

Matamoros  • Tras asegurar que se tardaron muchas décadas en reconocer el talento de su papá, Rigo Tovar Jr., afirmó que tras los eventos estatales que se realizaron durante tres días en todas las ciudades de Tamaulipas, se podría incluso soñar con la realización de una película dentro de la nueva ola del cine mexicano, sobre la vida y obra del autor de canciones como “El Sirenito”.

Uno de los tantos hijos del llamado “canguro” – por el brinco característico que daba al cantar- explicó que durante el pasado 16 de mayo hasta este sábado, se ha percatado del cariño que le tienen a su padre el cantante de la trova tropical Rigo Tovar.

Ataviado con una gorra y una playera con imágenes y la leyenda de Star Wars, el hijo del Sirenito, dijo que la fama de su padre convocaba en sus conciertos a miles de personas en distintos estados del país y afirmó que este homenaje estatal será un parte aguas para recordar la obra de quien puso en el mapa mundial a la ciudad fronteriza de Matamoros.

Las autoridades municipales, por su parte, tras develar la imagen de cera del cantante, anunciaron que durante los próximos meses, una bodega del llamado Parque Olímpico, será habilitada como elMuseo de Rigo Tovar, en donde ya se elabora un mural multicolor con el trabajo de voluntarios y en donde se apreciará, una vez terminado, el rostro del matamorense y la frase “A orillas del río Bravo”, que hizo famosa en sus canciones y en donde se hace alusión a Matamoros.

Como portaba su padre, el junior luce un arete en la oreja izquierda, recordó que Rigo en momentos de la intimidad familiar era muy ocurrente, amante de los Rolling Stones y del cual se podía esperar cualquier cosa.

“Tengo muchos recuerdos, pero los dos que más me hacen sonreír, es cuando una vez en nuestra casa en el D.F., puso un disco de rock, se despeinó y comenzó a mover la cabeza y manos a ritmo de la música, se soltaba a reír y nos invitaba a bailar”.

Asimismo, agregó que en varias ocasiones los despertó a las tres de la mañana para ir a cenar pizza, “él siempre en la casa vestía cómodo, con un short, una playera y sus sandalias, así era mi papá”.

Con respecto a los impostores que se pretenden hacer pasar como sus hijos, expresó que le da dolor y coraje, porque incluso hay algunos que inventan historias que rayan en lo absurdo, “yo viví muy de cerca con mi padre, iba a sus conciertos, estaba en sus grabaciones y a pesar de que sí entendí que tenía imán para las mujeres, jamás mencionó más hijos que los reconocidos”.

Sobre el tema, aseguró que debido a que su padre falleció intestado, el juicio por el reclamo de los bienes del cantante, sigue en curso: “yo solo quiero lo que me corresponde, no pido más, sé que tengo hermanos, pero creo que todos si lo queremos, nos podremos poner de acuerdo”.

César Peralta