Juan José García
25 de agosto de 2013 / 02:01 a.m.

CHIHUAHUA • Luego de dar fe de las heridas del oficial mayor, Jorge Gutiérrez Casas, quien fue golpeado por sujetos armados en su domicilio, la Fiscalía General del Estado (FGE) descartó que el alcalde, Héctor Murguía Lardizábal, fuera amenazado en este ataque, tal como él mismo lo dio a conocer.

La dependencia estatal señaló a través de un comunicado, que al levantarse la querella que presentó el funcionario municipal, se estableció que Gutiérrez Casas fue víctima de un robo a mano armada en su vivienda, por lo que se seguirá con esta investigación.

“En las indagatorias realizadas se descarta que exista el delito de amenazas en perjuicio del funcionario o del Presidente Municipal, tomando como base la declaración de la víctima, por lo que se desprende que el Oficial Mayor fue víctima de robo a mano armada”, detalló la FGE.

Se añade que el agente del MP de la Unidad Especializada en Delitos Contra la Integridad Física y Daños, abrió una carpeta de investigación por los delitos de lesiones y robo con violencia, ya que los agresores se apoderaron de algunos objetos de valor del funcionario.

Al ser entrevistado sobre las presuntas amenazas que ‘reveló’ el alcalde al momento en que fue agredido Gutiérrez Casas, el fiscal General del Estado, Carlos Manuel Salas, rechazó categóricamente que Murguía Lardizábal fuera amenazado por el crimen organizado.

“La verdad, no tengo conocimiento absoluto de eso, hablé con Jorge González Nicolás, fiscal de la Zona Norte, y me mandó copia de la denuncia hecha por el oficial mayor, Jorge Gutiérrez Casas y en ningún momento se menciona amenaza alguna”, afirmó.

Por su parte, al dar a conocer la agresión de que fue objeto su oficial mayor la mañana de este viernes, el edil dijo que durante el ataque, los agresores en posesión de armas largas, le dejaron un mensaje: “díganle al marrano ese de Teto que se cuide…”.

Explicó que los sujetos vestidos con uniforme de una compañía gasera de esta frontera, entraron a la vivienda al momento en que salió la hija del funcionario para entregarles un recibo del gas que le habían pedido.

“No es una cuestión menor lo que pasó, el que tengamos al oficial mayor hospitalizado con golpes contusos, una costilla quebrada y que fue perpetrado ese atraco en su domicilio, en presencia de su esposa y sus hijas, no es cuestión que podemos dejar desapercibidos”, dijo.

Tras señalar que se encontraba muy enojado por estos hechos, señaló que los mismos son un estímulo para actuar todavía más duro. Enseguida, ordenó que se implementara un dispositivo de seguridad para los funcionarios del primer nivel de su gabinete.

Por último, la tarde de este sábado dejó el hospital el oficial mayor, quien dijo que la investigación sobre el asalto está en manos de la fiscalía, mientras que “las expresiones que se hicieron en la persona del Presidente, ellos ya sabrán qué hacer”, dijo.