6 de marzo de 2013 / 02:06 a.m.

Familiares, amigos y compañeros de trabajo se dieron cita en una sala de velación que se encuentra en el municipio para dar el último adiós a quien fuera militante del PRI durante más de 30 años.

 Chilpancingo de los Bravo • Antes de dar el último adiós, el titular de la Auditoría General del Estado, Arturo Latabán López exigió a la Procuraduría General de Justicia el esclarecimiento del asesinato cometido en agravio del auditor especial Salvador Becerril Gómez.

Solicitó que de ser necesario, la PGJ se asigne personal de seguridad a los demás auditores especiales del órgano fiscalizador, por lo delicado del trabajo que realizan.

El funcionario reprobó los hechos que provocaron la muerte de Becerril Gómez, cuyo cuerpo fue encontrado el lunes 4 de marzo en su domicilio particular, en la colonia Ruffo Figueroa de Chilpancingo.

Acompañó al grupo de familiares, amigos y compañeros de trabajo que tomaron parte de la despedida de quien fuera militante del PRI durante más de 30 años.

El contingente dejó la casa familiar alrededor de las 14:30 horas y poco después de las 15:00, llegaron al edificio que alberga las oficinas de la AGE, frente al monumento a las banderas.

“Nosotros solicitamos a las autoridades correspondientes, que se aclare eso y que se llegue con los responsables”, planteó Latabán López.

El nivel de sensibilidad mostrada por la familia de la víctima, dijo que es una muestra del tipo de ser humano que era Salvador, quien tenía 55 años de edad al momento de la agresión que terminó con su vida.

Explicó que Becerril estaba asignado a la Auditoría Especial de Evaluación al Desempeño, que es donde se evalúan los recursos que se ejercen por parte de organismos públicos, ayuntamientos y al propio gobierno del estado.

Precisó que se trataba de una auditoría de nueva creación, producto de la nueva ley de fiscalización, pero no abundó sobre los trabajos específicos que tenía encomendados.Declinó hablar sobre alguna una posible línea de investigación, con el argumento de que esa es una tarea exclusiva de la fiscalía guerrerense.

Cuestionado sobre la posibilidad de requerir seguridad especial para los otros auditores, Latabán señaló que eso será posible solamente si así lo recomienda la PGJ como resultado de sus investigaciones, en atención al delicado trabajo que se desarrolla en el órgano fiscalizador del estado.

Comentó que no ha dialogado directamente con el gobernador Ángel Aguirre sobre el asesinato de Becerril, pero el asunto lo ha tratado a través del secretario general de gobierno Humberto Salgado Gómez.

En la despedida del auditor especial estuvo el diputado Oscar Díaz Bello, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública del Congreso local, además de Germán Farías Silvestre, quien está al frente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría General del Estado, ambos representantes populares forman parte de la fracción parlamentaria del PRD.

En la auditoría no hubo gritos con los que se reclamara justicia, los compañeros de trabajo esperaron con respeto a que se bajara el féretro de la carroza y se le introdujera en las instalaciones para luego dar una despedida solemne.

Después el contingente se retiró rumbo a la catedral de Santa María de la Asunción, en donde se ofició una misa de cuerpo presente y posteriormente se le sepultó en el cementerio de la ciudad.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN