21 de febrero de 2013 / 03:05 p.m.

Monterrey • “"Sólo es un balazo"”, dijo Gustavo Gerardo Garza Saucedo antes de expirar, asesinado por un francotirador al momento de llegar a su domicilio en el municipio de Apodaca.

Su jefe, su “"amigo"” Guadalupe Saldaña pronunció estas palabras al cierre de su discurso en el Patio de Honor de Palacio de Gobierno, durante la guardia que le rindieran a quien en vida fuera el jefe de la Unidad de Robos de la Agencia Estatal de Investigaciones.

Lo dijo mirando al cielo, pero no dirigía sus palabras a un ser superior, sino a casi 300 elementos que se encontraban en el piso de arriba y presenciaban desde allí el acto de honor a su compañero.

La familia del comandante de la Agencia Estatal de Investigación se encontraba en un extremo del Patio, resguardados con celo por los compañeros del Jerry y por elementos de guardia del Palacio de Cantera, quienes también conocían al comandante, desde los tiempos que formaba parte de la escolta personal del entonces procurador de Justicia, Luis Carlos Treviño Berchelmann.

“El día de hoy nos une a una pena, pero también nos une un amigo, decidí pararme hoy frente a todos ustedes, no como el director, como el jefe, sino como el amigo, como el hermano, por la suerte compartida”, comenzó el director de la Agencia Estatal de Investigaciones su discurso, visiblemente afectado y con la voz temblorosa a ratos.

Como ya lo habían hecho otras autoridades en días recientes, destacó el papel de Garza Sauceda como una pieza importante no sólo en muchas acciones y detenciones, sino en la reestructuración y renovación de la AEI.

Saldaña dijo que al comandante lo despiden sus tres familias: la de sangre, la agencia y sus compañeros motociclistas.

“"Tenía otra familia en todos nosotros, tenía la camisa bien puesta, tatuada, el no podía permitir que nadie en la calle hablara mal de la Agencia Estatal"”, recalcó.

Fue el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz quien le dio trato de héroe, lo había hecho ya al decidir rendirle la guardia de honor en Palacio de Cantera, el primer elemento policial que recibe este tratamiento póstumo en la actual administración.

“"Es importante que el Gobierno y el pueblo de Nuevo León reconozcan a sus héroes, a las personas, a los servidores públicos, a los policías, a los agentes que dieron su vida para que Nuevo León esté mejor; ese fue Gustavo Gerardo Garza Jerry como lo conocimos todos"”, dijo.

Cuatro guardias de honor, más de un minuto de aplausos y muchos deudos acompañaron al comandante Gustavo Gerardo Garza hasta su última morada.

Su féretro fue cargado por sus compañeros hacia el exterior, por la escalinata de Palacio de Gobierno se vio bajar una marea negra de agentes con chalecos negros y las siglas de la AEI.

En la explanada de los Héroes, casi 50 patrullas tenían ya las torretas encendidas; un número igual de motocicletas, de sus “"hermanos Harley"”, esperaban para formar parte del cortejo.

DANIELA MENDOZA LUNA