3 de marzo de 2013 / 03:20 a.m.

Guadalupe.- • Familiares y amigos de Eduardo Cerda Villarreal acudieron a brindarle su despedida al panteón Jardines de San Miguel la tarde de este sábado.

Fueron más de 200 personas las que acompañaron a los familiares del joven las que se dieron cita en el sepelio de Eduardo, quien pereció luego de que un Policía de Guadalupe le disparó en la espalda.

En medio de las muestras de dolor, los asistentes al funeral en todo momento pedían que se hiciera justicia, calificando la muerte del joven como un acto cobarde que deja una honda herida a su familia y amistades.

Algunos amigos del ahora occiso acudieron ataviados con camisetas de los Tigres de la UANL, a manera de homenaje, rezaron oraciones frente al féretro, mientras despedían al amigo, al compañero, al hermano, a quien le dedicaban las porras de la afición felina en la capilla ardiente.

Juan Villarreal Zermeño, tío el ahora occiso, pidió una vez más justicia y que el crimen del joven no quede en la impunidad, puesto que ellos aseguran que el joven murió por un ataque directo del elemento policiaco, que disparó en su contra cuando lo perseguían después de haber salido con su tío Santiago de un cajero automático.

“Nos han estado llamando a la casa, que mi hermanito se tiene que presentar en la ministerial de Gonzalitos, para declarar, quieren que cambie la versión, según dijeron, pero nosotros no vamos a hacer nada, queremos que esto se aclare hasta sus últimas consecuencias, porque queremos que el sujeto ese pague por lo que hizo, aunque sabemos que eso no nos va a devolver la vida de mi sobrino, pero queremos que lo refundan en la cárcel”, dijo consternado Juan Villarreal Zermeño, entrevistado en las capillas de velación ubicadas en la avenida Ruiz Cortines.

Los familiares inconsolables están seguros de que Lalo, como lo llamaban, tenía un futuro prometedor, pues aunque apenas habían terminado la secundaria, él estaba buscando trabajo, porque quería apoyar en todo a su madre y a su hermano de 12 años.

Al filo de las 17:45 horas, familiares y amigos de “Lalo”, al pie de su tumba, le rindieron el último adiós, envolviendo su féretro con la bandera de los Tigres, en medio de porras y aplausos dedicadas a Eduardo Cerda Villarreal.

ALBERTO VÁSQUEZ Y LORENZO ENCINAS