14 de junio de 2013 / 01:56 p.m.

Para Héctor Becerra, el liderazgo de Jesús Arellano, el aporte de Daniel Passarrella y Alejandro Sabella, y el repunte emocional que tuvo Rayados con el triunfo 2-1 sobre Santos en la penúltima jornada fueron factores importantes para conseguir el trofeo de campeón en el Clausura 2003.

Auxiliar técnico de Passarella en aquella temporada, Becerra dijo que Arellano encabezó el equipo dentro y fuera de la cancha.

“Pienso que las condiciones que tenía Chuy Arellano, el momento que vivía en esos años y lo que representaba en la institución también fue bastante importante en cuanto a la unión que se fue dando en el equipo”, recuerda Becerra.

“Tenemos que destacar que Chuy Arellano fue factor fundamental en parte de la integración de los jugadores que llegaron nuevos al club, además de ese liderazgo y las cosas que le daba al equipo en la cancha”.

Expuso que Passarella tuvo la virtud de amalgamar un grupo de jugadores que combinaba experiencia y juventud, con futbolistas como Arellano, Rotchen, Ricardo Martínez, Alex, “Tilón” Chávez, “Pirata” Castro, Erviti, Guille Franco, Lucho Pérez, Huitrón, Ismael Rodríguez y Juan de Dios Ibarra.

Además, los elementos que entraban de cambio como Chuy Mendoza, Omar Avilán o Tomás Banda siempre ofrecieron lo que  pedía el técnico.

“Daniel se apoyaba mucho en Alejandro Sabella, un tipo muy inteligente que sí aportó mucho en cuanto al manejo, porque Daniel tenía esa personalidad, a veces poco acercamiento con el jugador….y Alejandro era fundamental en esa convivencia con el jugador”, menciona Tito.

“Pienso que esa manera de conducir de Daniel fue factor fundamental pero sí fue importantísimo el apoyo de Alejandro Sabella”.

LOS MOMENTOS

Para Héctor Becerra, el partido que ganaron a Santos 2-1 en la penúltima jornada del calendario  marcó el rumbo en lo anímico para el cierre de temporada.

 “Un poquito antes ya venía el equipo con esa sensación, o sea, no se habían dado los resultados pero en ese partido para mí fue el parteaguas, el que marcó esa confianza, ese crecimiento que estaba teniendo el equipo”, indica Becerra.

“Se va ganando 1-0, nos empatan sobre el final y se define con un tiro libre de Lucho Pérez… pero sí, ahí mismo cuando se da el resultado el equipo terminó con esa motivación ascendente que se coronó con el campeonato pero sí para mí fue factor fundamental ese partido”, recordó.

Becerra señala que haber derrotado en la semifinal a Tigres 4-1 en el Universitario consolidó el momento motivacional del equipo.

Luego de ganar 3-1 en casa el primer juego de la gran final, la experiencia de Pablo Rotchen fue decisiva para terminar 0-0 en Morelia y celebrar el campeonato.