IGNACIO ALZAGA
3 de julio de 2013 / 01:29 p.m.

México.- En la Ciudad de México hay al menos 44 establecimientos identificados como “focos de riesgo” por la proliferación de la trata de personas y explotación sexual, aseguró Teresa Ulloa, directora regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (Catwlac).

La activista señaló que estos giros se publicitan de manera abierta en redes sociales e internet, y continúan en operación a pesar de las verificaciones de las autoridades capitalinas.

Algunos de esos establecimientos son propiedad de Alejandro Iglesias Rebollo, incluido el bar Cadillac, donde fueron rescatadas 46 mujeres la semana pasada.

El ex dueño de la discoteca Lobohombo, en la que 21 personas fallecieron por un incendio en 2000, también puede ser propietario del Royal Club y del Fahrenheit, donde las autoridades iban a realizar operativos contra la trata, pero un pitazo lo impidió.

En entrevista con MILENIO, Ulloa dijo que el seguimiento a esos giros negros reveló que Iglesias Rebollo posee una casa en Polanco, donde prostituye a menores de edad.

Se trata de un “club swinger donde subastan criaturas para tríos (sexuales); ahí sí estoy segura de algún tipo de involucramiento. Se presume de este individuo, que puede ser Iglesias Rebollo (…) El club que comento es una casa, es clandestino el asunto”, comentó.

La coalición ubicó un total de 44 centros nocturnos considerados “preocupantes”, pues ofrecen servicios sexuales en sus páginas web sin que las autoridades intervengan para evitar que los delitos se configuren.

Dichos establecimientos están ubicados en Cuauhtémoc, Tlalpan, Iztapalapa, Álvaro Obregón y Coyoacán, además de las colonias Roma, Condesa y Centro.

En el Diagnóstico de Causas Estructurales y Sociales de la Trata de Personas en la Ciudad de México (patrocinado por el gobierno de DF y publicado en 2012) no figuraba el bar Cadillac. Sin embargo, a partir de labores de la Catwlac se alertó a la PGJDF de las actividades de explotación sexual de bailarinas y nudistas.

En opinión de Ulloa, las autoridades locales y federales deben llegar hasta los verdaderos dueños de los centros nocturnos, quienes reciben el dinero, pues con base en la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Trata de Personas, la indagatoria del Cadillac no solo debe quedarse en los empleados y encargados.