REDACCIÓN
14 de abril de 2013 / 02:00 p.m.

Monterrey.- • Al que madruga, no siempre Dios lo ayuda.

No al menos a Alfredo Salvador Rodríguez que fue capturado por la policía, luego de asaltar a una joven estudiante universitaria, cuando apenas amanecía, en el centro de la ciudad.

Ya para entonces, el joven ladrón de 28 años de edad, ya llevaba otro par de asaltos en el sector, según comentó en su primera confesión ante los uniformados.

Alfredo Salvador Rodríguez, quien vive en la colonia Felipe Carillo Puerto, de Escobedo, acostumbra levantarse muy temprano, para ir a correr.

Solo que él, corre luego de arrebatarle el bolso a las damas que encuentra mientras salen o entran a alguna estación del Metro.

Le gusta empezar temprano, porque cree firmemente en el dicho de que al que madruga, Dios lo ayuda.

Será Dios, o será el diablo, el caso es que hasta ahora, Alfredo había logrado cometer diversos robos en el centro de la ciudad, sin que la autoridad lo capturara.

Pero este sábado, eligió como su víctima a Melissa Arriaga Calera, una jovencita de 20 años, que usa el sistema de transporte Metro.

Cuando la chica salía de la Estación Pino Suárez, el ladrón pasó a su lado, le arrebató un bolso de mano, donde la joven llevaba su dinero y su teléfono celular, y se fue corriendo.

Mientras la chica sufría una crisis nerviosa por el susto, su novio, Iván de la Cruz Rodríguez, salió en busca del ladrón, que ya corría raudo entre las calles, con el firme propósito de llegar a la Alameda Mariano Escobedo.

La persecución amenazaba con prolongarse, pero Iván alcanzó a ver un policía en bicicleta y le pidió ayuda.

Si Alfredo Salvador trae buena condición para poder escapar con lo robado, los uniformados no se quedaron atrás. De hecho, a bordo de sus bicicletas, lo alcanzaron rápidamente en la esquina de Pino Suárez y Aramberri, donde finalmente lo sometieron.