27 de julio de 2013 / 01:28 p.m.

Monterrey.- • Un grupo de seis jóvenes que durante varias semanas se dedicaron a robar gasolina de expendios en distintos puntos de la ciudad fueron finalmente capturados cuando huían después de su último atraco.

Entre los integrantes de la banda están tres mujeres, dos de ellas menores de edad, al igual que no uno de los varones.

El último de sus robos ocurrió en la tarde de este viernes, alrededor de las 17:00, en la gasolinera ubicada en Cocula y Madero, en la colonia Mitras Centro.

De ahí escaparon, pero fueron finalmente capturados por elementos de la unidad 420 de la Policía de Monterrey, que los llevaron al Centro de Operaciones Policiales Alamey, donde fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público, para que se integre la averiguación correspondiente.

Se estableció además que existen varios robos similares, y las características de los responsables coinciden con los detenidos.

Los presuntos ladrones fueron identificados como Casandra Beatriz Arévalo Terán, de 18 años de edad, José Martín López Ramírez, de 21 y Jorge Armando Ornelas Martínez, de 20.Junto con ellos estaban los menores Ivette Yamileth, de 14 años, Ana Michelle, de 17 y Fernando, de 17 años de edad.

De acuerdo a la información proporcionada por la Policía de Monterrey, los jóvenes viajaban en una camioneta Suburban color gris, con placas de circulación SRN-20-11, del estado de Nuevo León.

Su modus operandi era llegar a la gasolinera, en este caso a la que está en la colonia Mitras Centro, y pedir a cualquier despachador que les llenara el tanque de la gasolina.

Cuando ya estaba listo, simplemente arrancaban en la unidad, y se perdían sin oportunidad para el despachador de alcanzarlos para cobrarles.

Esta vez hicieron lo mismo, pero los encargados de la gasolinera lo reportaron a la Policía Municipal, que alertó a todas las unidades que estaban en sus recorridos de rutina.

Fue así como los uniformados de la unidad 420 detectaron la camioneta mientras circulaba por la calle Antonio I. Villarreal a la altura de la calle Rafael Nájera, y les marcaron el alto.

No hubo mayores problemas. Los jóvenes se detuvieron, mientras los policías los exhortaban a bajarse. Aparentemente, no iban armados, por lo que no opusieron resistencia a la aprehensión.

FRANCISCO ZÚÑIGA