27 de enero de 2015 / 07:57 p.m.

 

Monterrey.- La Procuraduría General de Justicia confirmó que de acuerdo con los 87 dictámenes realizados en el basurero del municipio de Cocula, Guerrero; los normalistas de Ayotzinapa sí fueron calcinados en este lugar.

En conferencia de prensa, Tomás Zerón, director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR,  afirmó que la detención de Felipe Rodríguez Salgado, El Cepillo, el 15 de enero pasado fue clave y que gracias a sus declaraciones, que coinciden con las del resto de los detenidos, se concluyó que el grupo Guerreros Unidos detuvo a los estudiantes, los llevó al basurero de Cocula, los ejecutó e incineró, porque creyeron que pertenecían al grupo antagónico de Los Rojos.

De acuerdo con Zerón, el 26 de septiembre del 2014, Felipe Rodríguez Salgado, quien fungía como jefe de sicarios de Guerreros Unidos en la región, recibió una llamada en la que le fue informado que un grupo antagónico estaba en Iguala y le serían entregados paquetes, "sustantivo utilizado para los enemigos cuando eran capturados".

El Procurador Jesús Murillo Karam, informó que los elementos analizados del basurero, entre los cuales existen plantas, fragmentos de llantas, restos óseos, de diesel y gasolina, confirman que los estudiantes fueron llevados al lugar y calcinados.

"El hallazgo de este alto número de fragmentos óseos con exposición térmica comprueba científicamente la versión declarada por los detenidos de que una vez que se extinguió el fuego,  los restos humanos fueron triturados para su fácil desaparición y difícil identificacion.

"El conjunto de indicios, declaraciones, evidencias y pruebas científicas son consistentes entre sí. De manera contundente, contundente, ha quedado acreditado que los restos dse materia encontrados en las bolsas  del río san Juan como es tierra, residuos neumáticos y otros son correspondientes químicamente con los que encontramos en el basurero, es decir, se comprueba a plenitud que en del basurero fueron llevados en bolsas y tirados en el río".

Tomás Zerón explicó que 87 dictámenes periciales sustentan esta versión.

Destacó el dictamen químico con el que se pudo analizar residuos de diesel, gasolina y ceniza en el basurero, así como rocas con impacto térmico.

En el basurero además se determinó que había aluminio fundido por la exposición al calor intenso, fragmento de llantas carbonizadas, afectación de fuego en restos óseos.

Con el dictamen biológico en el que participaron especialistas de la UNAM, se comrpobó que las plantas que crecen en el lugar fueron afectadas por el fuego. En tanto, el dictamen entomológico determinó la fecha del incendio, que coincide con lo declarado por los detenidos.

El dictamen balístico realizado por la PGR confirmó que en el lugar fueron disparadas las armas de fuego referidas por los detenidos.

Según Murillo Karam, los restos dentales localizados en el lugar, alcanzaron temperaturas de mil 600 grados centígrados.

LA PGR informó que hasta el momento se han detenido a 99 personas involucradas directamente con el caso.

LOS HECHOS

Durante la rueda de prensa se proyectó un video donde los detenidos narran y aseguran que los normalistas viajaban con rumbo a Chilpancingo para recabar fondos para la conmemoración del 2 de octubre.

Según las autoridades, los estudiantes tenían como finalidad tomar cinco camiones para la caravana en la Ciudad de México, pero uno de sus compañeros conocido como Cochiloco les ordenó llegar primero a Iguala para botear en las calles de ese municipio.

Al terminan su colecta, uno de los autobuses se retiraba del lugar, cuando un estudiante recibió una llamada del otro camión, para informarle que tenían problemas en la central y le solicitaban ayuda. Cuando se regresaban a la central, fueron detectados por un halcón, quien dio aviso a Guerreros Unidos de su presencia.

Luego de apoderarse de dos camiones más, los jóvenes fueron detenidos por la policía de Iguala, pero logran escapar de ellos, minutos después volvieron a ser interceptados por órdenes de José Luis Abarca.

Ahí murieron dos estudiantes y uno más resultó lesionado.

Posteriormente, llegó el comandante de la Policía de Cocula, quien ordenó el traslado de 10 a 15  estudiantes a el grupo criminal, cuando llegaron a una brecha de ese municipio, ya se encontraban ahí tres unidades más, con más jóvenes a bordo, quienes posteriormente fueron llevado al basurero y asesinados.

FOTO: Especial

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