20 de febrero de 2013 / 05:45 p.m.

Monterrey.- • A unas horas de haberse despedido de su niña de un año y 4 meses de nacida, a la que asesinó a golpes, Cándida Ivette García Aguirre fue notificada del auto de formal prisión que le resolvió el juez de Escobedo y trasladada al penal del Topo Chico.

Dicho juzgador la consideró presunta responsable del delito de homicidio calificado, por lo que aunque aseguró estar arrepentida de su acción, García Aguirre podría alcanzar hasta 50 años de prisión, porque es la pena máxima que establece el Código Penal para el delito que enfrenta.

La joven ama de casa fue detenida el pasado 14 de febrero, horas después de que peritos de la Procuraduría de Justicia en el Estado confirmaron que la pequeña Elián Esmeralda Salazar García había muerto a consecuencia de contusión profunda de abdomen.

Ese día, Cándida Ivette llevó a la pequeña a la clínica particular Santa Martha porque se percató que se había puesto mal después de que en dos ocasiones le propinó golpes en diferentes partes de su cuerpecito.

Los médicos de ese centro hospitalario confirmaron que la menor estaba sin vida y le detectaron golpes, por lo que solicitaron la intervención de los elementos del grupo de homicidios de la Agencia estatal.

Los investigadores cuestionaron a la mujer, quien terminó por confesar que había agredido a la niña con una tabla porque trató de impedir que jugara en un charco de agua que había en su domicilio ubicado en la colonia La Unidad, en el municipio de Escobedo.

Detalló que primero le pegó con una chancla y como la niña no dejaba de jugar y estaba enferma de la garganta, la golpeó con el pedazo de madera.

Aunque, ante el agente del Ministerio Público aceptó su responsabilidad y alegó arrepentimiento, al comparecer en el juzgado prefirió apegarse a los beneficios del artículo 20 constitucional para no declarar en el proceso que le acaban de iniciar.

REDACCIÓN