21 de octubre de 2013 / 11:13 p.m.

Monterrey.- Para el mundo oficial, Brandon no existía. Ni sus cuatro años, ni su sonrisa traviesa, ni su origen náhuatl eran válidos, y con eso, no había derecho a escuela, servicio médico, ni a nada.

Porque Brandon no estaba inscrito en el Registro Civil, igual que uno de cada nueve nuevoleoneses, lo cual le trae problemas para acceder al más simple beneficio social.

“También tenemos “niños” de 70 años que se vienen a registrar, en Nuevo León tenemos que uno de cada diez habitantes no está inscrito en el Registro Civil”, señala Gilberto Treviño Aguirre, director del organismo.

Brandon estaba en ese caso. Hermanito de los niños discriminados por hablar su lengua natal, el Náhuatl, no estaba registrado, pero la Comisión Estatal de Derechos Humanos intercedió y junto con el Registro Civil le resolvieron el problema.

El director de la institución, Gilberto Treviño Aguirre, recibió a Brandon, un niño náhuatl de cinco años, que no había sido registrado, por  falta de un certificado de nacido vivo, dado que nació en su casa, con la asistencia de su padre, Rubén Antonio Inés.

Treviño recordó que el fenómeno de no registrar a los niños se da más comúnmente en las comunidades de migrantes, a veces por falta de información,  o por falta de recursos, aunque esto último se ha ido eliminando, por la disposición de que el registro sea gratuito al igual que la primera acta de nacimiento.

Se han dado casos de personas de hasta 90 años que se registran por primera vez, pero ya no será el caso de Brandon, quien muy contento, recibió su flamante acta de nacimiento.

Francisco Zúñiga